Sobre tener un cuerpo (leyendo de nuevo a Gabriel Marcel)

Resumen: El cuerpo es algo que se tiene sin cuerpo no tenemos nada. Es el cuerpo el que posibilita el tener cualquier otra cosa. Tener afecta al yo, al ser, a lo que somos El cuerpo lo somos y lo tenemos El pasado del cuerpo es la historia de nuestra vida acumula los sucesos de nuestra historia. Registra el paso del tiempo. El trabajo sobre las emociones es también salud, porque repara el cuerpo

Hoy día está bastante difundida una noción que llamaré mecánica del cuerpo. El cuerpo es algo que se tiene, se le pueden y se le deben cambiar piezas, mejorar la imagen que da de nosotros, de quienes somos, se le presenta «bonito», etc.

También se puede decir que:

1) sin cuerpo no tenemos nada, es el cuerpo el que posibilita el tener cualquier otra cosa. El cuerpo es así para el hombre el instrumento de todos los instrumentos.

2) todo tener afecta al yo, al ser, a lo que somos. No es lo mismo ser rico que no serlo, tener casa que vivir en la calle. Lo que tenemos afecta al modo en que nos vemos a nosotros mismos y al mismo modo en que nos presentamos a los demás. Además varía también el modo en que los demás nos ven a nosotros.

3) tener cuerpo no es como tener cualquier otra cosa. Las cosas podemos disponer de ellas, abandonarlas. El cuerpo no podemos dejarlo, nos afecta a nosotros mismos, a nuestro yo en directo.

Conclusiones:

1) el cuerpo, por tanto, se encuentra en la frontera entre el ser y el tener. «Ser», nuestro yo es aquello de lo que no podemos disponer, salvo el suicidio (y, el suicidio, ¿dispone del yo?), que en realidad no es disponer, sino eliminar, y además se dirige en directo contra el cuerpo. Lo que eliminamos es el cuerpo, precisamente porque con nuestro cuerpo somos, y sin nuestro cuerpo no somos. Por tanto, el cuerpo lo somos y lo tenemos. Es inseparable de nosotros, no hay un yo y un cuerpo pensables de modo separado. Es una dualidad falsa.

2) el «tener» tiene siempre que ver con el pasado. Algo que tengo viene siempre de haberlo obtenido en algún momento del pasado. Si tenemos el cuerpo es que lo hemos obtenido en algún momento del pasado. El pasado del cuerpo es la historia de nuestra vida, porque todo lo que hemos tenido ha pasado de algún modo por él. El cuerpo es nuestra historia, acumula los sucesos de nuestra historia. Registra el paso del tiempo. El cuerpo es el registro de nuestra historia. El cuerpo almacena las emociones, nuestros sentimientos están en el cuerpo. El cuerpo es el archivo de lo sucedido a lo largo de la vida, lo resuelto y lo no resuelto.

3) Podemos trabajar nuestro cuerpo, realmente es lo que podemos trabajar. No trabajamos en directo sobre el yo, sobre lo que somos, para hacerlo siempre pasamos por el cuerpo.

4) El trabajo sobre las emociones es también salud, porque repara el cuerpo, elimina los conflictos no resueltos que estaban almacenados en el cuerpo.

El interés por la educación emocional en infantil

Ayer, sábado por la mañana, Zaragoza, 300 profesoras de educación infantil (entre las que habría una decena de hombres) deciden gastar la mañana entera formándose en  Habilidades del pensamiento y en Educación Emocional. Entusiasmo, trabajo, participación. Las fotografías no hacen justicia al evento porque mi móvil fue incapaz de encontrar un ángulo que recogiera toda la sala.

La oferta era sencillamente formación y apertura a las novedades en educación. No había beneficio alguno, entre otras cosas porque ni siquiera el curso no se ha podido certificar en la comunidad de Aragón (en otras si). El sponsor del evento ha sido Oxford educación y las dos intervenciones eran de ISIE (para la Educación Emocional) y del equipo de Angélica Sátiro (para las Habilidades de pensamiento).

300 personas que en mi caso me escucharon atentamente con una sensibilidad grande hacia lo emocional como elemento de comunicación con sus alumnos, como brújula para poder acercarse y descubrir las necesidades de sus alumnos.

Para terminar la intervención hicimos un test muy sencillo preguntando la emoción que experimentaban en ese momento. El resultado fue: mayoritariamente alegría. Un grupo significativo, sorpresa.

Ese es el hecho para mi la reflexión va en la línea de que hay que confiar en las personas en su profesionalidad, en sus ganas de aprender, de mejorar profesionalmente. También que la apertura a un cambio es mayor de lo que realmente parece. Entre el profesorado existe la urgencia de formarse, de cambiar métodos, de incorporar todo aquello válido que haya conseguido la innovación.

Mis emociones personales son las mismas, alegría al ver en entusiasmo con se recibía la propuesta de introducir la educación emocional y sorpresa al ver a un público tan dispuesto a mejorar profesionalmente.