Noor y la empatía

Resumen: Noor tiene 3 años y medio y todavía no ha mostrado comportamientos empáticos. Más bien tiende a lo contrario, a buscar llenar primero su necesidad y solo comparte o da cuando ya la ha satisfecho. Este comportamiento parece muy lógico si se piensa en la necesidad de supervivencia de un bebe humano.

Noor tiene en este momento 3 años y medio y quiero hablar de esa competencia emocional DSC_0122que está en el centro de la relación social: la empatía. La pregunta es: ¿he observado comportamientos empáticos en Noor? La respuesta es sencilla. Hasta el día de hoy no.

Voy a hacer una relación de lo que he observado. Por ejemplo, con la comida. «Noor, ¿me das un poco (de algo que le guste)?» Respuesta sencilla: «No». Con helados: «este guárdalo para tu hermana, que también tiene que comer helado». Respuesta sencilla: «No, ¡es para mí! Todos para mí» Acaba de comer y ve algo en el plato de su padre que le gusta. Le digo: ya has comido, esto es para mí. Respuesta: «no para mí».

Con juguetes. Llegan sus primos a casa. Cada vez que cogen un juguete, ella dice: «¡es mío!» Si se le comenta algo como: «pero ahora no lo estás usando, déjaselo». Respuesta: «¡Es mío!». Solo se consigue por imposición o después de una cierta disputa. Con el argumento de que: «no te va a dejar los suyos cuando vayas a su casa», tampoco se consigue. Solo el enfado del primo diciendo que no quería volver más consiguió ablandar algo la situación y los dejó de mala gana.

Con el mando de la televisión: misma historia, ella quiere ver dibujos y da lo mismo lo que quieran los demás. Al final este punto es por imposición, los demás también pelean lo suyo y ella se ve obligada a ceder.

Que interpretación doy a esto. Muy sencilla: para ella ahora lo importante es mantener el vínculo con sus figuras significativas y desde esa seguridad busca su propio bien, o lo que le gusta, o su comida. Entiendo que un niño de esta edad no está para repartir aún y la naturaleza no lo tiene previsto. Esto lo veo también al observar qué es lo que la mueve a ceder. Principalmente es no ver a su padre enfadado. Me lo pregunta con frecuencia: «Papá, ¿estás enfadado? y es el argumento que yo uso con ella cuando un comportamiento no me gusta. Ella lleva muy mal el verme enfadado e incluso lo expresa: «¡No te enfades!». Desde aquí si que puedo lograr que comparta o que no se coma todos los helados o todo el chocolate. Desde la empatía por ahora no.

Hay un comportamiento que subraya esta interpretación y es la necesidad de acaparar que DSC_0124tiene Noor. Esto sucede especialmente con la comida. Cuando hay algo que le gusta Noor quiere tenerlo cerca, no le basta que le digas que se lo cuidas, necesita verlo ella. Por ejemplo con los helados. Quiere tomar un helado y cuando la he convencido de que espere a después de cenar no hay modo de que vuelva a guardar el helado en la nevera, quiere tenerlo a la vista encima de la mesa. Igual  con unas salchichas. Había un montón, me la pide y le doy una, vuelve otra… ve el paquete y lo quiere entero. Le digo que le voy a dar todas las salchichas que quiera. No ha habido forma, ella quería tener la posesión del paquete. Hasta que no se ha llenado de salchichas no ha sido posible que soltase el paquete (salvo por la fuerza, pero yo no la he utilizado).

Así que, por lo que voy observando tiene un buen repertorio de emociones que expresa: enfado, tristeza, alegría,… Sin embargo hasta la fecha no ha aparecido la empatía. Voy a estar muy pendiente de observar cuando da muestras de sentir empatía.

Noor y la pregunta porqué

Resumen: Noor ha comenzado a preguntar por qué. «¿Por qué es invierno?», «¿Por qué se va esa niña?», «¿Por qué estoy en la edad de los porqués?». Utiliza las palabras para explicar (y explicarse) lo que está sucediendo. Su aprender palabras y ahora también tendencias y causalidades, explicaciones, tiene incluido en sí mismo el objetivo de integrarse en la comunicación, en el mundo de los demás. Además tiene adquiridas las reglas de formación de los verbos.

2013-03-31 15.22.39Llevo un tiempo queriendo hablar de un nuevo progreso de Noor y hay muchos, tanto que pienso que se me están escapando y me siento algo en culpa por no haberlo hecho antes y dejar que se me acumulen.

Noor ha comenzado a preguntar por qué. Exactamente en febrero. Sus primeros porqué se han referido a «¿Por qué es invierno?», «¿Por qué se va?» (una niña del parque infantil de juegos), «¿Por qué estoy en la edad de los porqués?»  … en resumen, es una retahíla de porqués de los que unos se pueden responder y otros no. Esto ha aparecido junto a una auténtica explosión de frases, explicaciones de lo que sucede, … es decir, ahora habla todo el rato y pregunta todo lo que se le ocurre, interviniendo en lo que sucede. Bueno creo que no estoy consiguiendo explicar bien esta nueva actitud. Parece que ahora percibe que las palabras tienen un significado, ella no lo conoce en profundidad, pero no le importa, trabaja con lo que sabe y utiliza las palabras para explicar (y explicarse) lo que está sucediendo.

Es como una ejercitación con su nueva y reciente capacidad, recién adquirida, de explicar el mundo. Está como jugando con las palabras, o mejor con las frases, con las unidades de significado. Está interrogándose por todo y con esa nueva capacidad de comprensión participa de un nuevo modo en las conversaciones de los demás. Ahora ve que puede intervenir y participar y está atenta a todo lo que se dice y hace sus preguntas. Su aprender palabras y ahora también tendencias y causalidades, explicaciones, tiene integrado en sí mismo el objetivo de integración en la comunicación, en el mundo de los demás, en su familia.

2013-03-31 15.24.16Noor sigue recurriendo al llanto, sobre todo para conseguir cosas concretas, pero el llanto por así decir ha perdido fuerza y no es tan insistente o mejor desesperado como antes, es llanto con un oído a la conversación, con un oído puesto en las respuestas. Ahora es una mezcla de llanto y su nueva y recién estrenada capacidad de expresarse con palabras.

También he observado que sus verbos no son los que utilizamos, que tienen muchas irregularidades, sus verbos siguen las leyes de la lógica y son perfectamente regulares. Alfunos que le he observado son los siguientes:

a)      En vez de “hago”, que es del verbo hacer, utiliza “hazo”.

b)      En vez de “puedo” del verbo poder, utiliza “podo”.

c)      En vez de “quepo” del verbo caber, “cabo”.

d)      En vez de “sé”, del verbo saber, “sabo”.

No deja de asombrarme esta capacidad de lógica en la pronunciación porque es automática en ella, muy rápida y sin dudas, y también existente desde el inicio. ¿Dónde la adquiere? Es un misterio para mí. Supone una posesión de las leyes de la formación de los verbos (regulares) muy temprana. Me parece evidente que los irregulares los va a aprender por repetición y corrección de los demás.

Noor y la competencia con el gato

Resumen: Noor ha entrado en competencia con el gato que tenemos en casa. Exige que le eche cuando le estoy acariciando. Es competencia por el afecto. Es la necesidad de asegurar el vínculo.

Noor ha entrado desde hace ya un tiempo en competencia con el gato que tenemos en casa.DSC_0295

Tenemos un gato que tiene la costumbre, cuando le dejo, de subirse a mi regazo cuando estoy sentado en el salón, y mientras está ahí yo le acaricio. Desde hace un tiempo Noor le vigila en esta operación y viene corriendo a hacer lo mismo, que yo la coja en brazos. Cuando llega a la vez que el gato, me dice que ella está allí, que eche al gato y otras, cuando llega y el gato está ya instalado, me pide que lo eche y que la coja a ella. A veces corre todo el salón cuando le ve acercarse y le señala para que yo no le deje acercarse.

Bueno pues no acaba ahí, de vez en cuando hay pequeños arañazos del gato al que va a molestar cuando, por ejemplo, el gato esta echado delante del radiador. Esto ha sido muchas veces solo toques, otras pequeños, muy pequeños arañazos. Noor llora fuerte y señala al gato y pide castigo para él, hay que pegar al gato porque el gato le ha pegado a ella y eso no está bien. Vamos que Noor y gato han entrado en malas relaciones. Aunque también tengo que decir que Noor se echó a llorar una vez que el gato se escapó por la escalera.

2012-11-27 13.42.04Evidentemente es competencia por la atención, por los gestos de cariño. Es atención ligada al afecto. Es la necesidad de asegurar de un modo cuanto más exclusivo mejor, su vínculo conmigo. Con ella estoy comprendiendo que la necesidad de vínculos para los niños es la necesidad más prioritaria y por tanto su defensa de cualquier injerencia se convierte en algo importante. Esta necesidad se detecta de un modo inconsciente y muy rápido. Digo inconsciente porque Noor no me dice que directamente quiero el vínculo, pero si que enseguida se interesa por las posiciones que dan la primacía al respecto. Alguna vez hemos hecho la prueba con su madre de hacer un gesto de cariño en su presencia y también rápidamente se sitúa en una posición entre los dos, si precisamente entre los dos. Lo mismo que hace con el gato, aunque en este caso obliga a la expulsión.

Noor: autonomía y obediencia

Resumen: Cómo enfocar la relación cuando necesitamos que la niña nos haga caso. Por amenaza o a través del vínculo. El miedo es lo aparentemente más eficaz. Normalmente en tal caso estamos en nuestros fines, nuestras obligaciones. Me gusta verla que expresa lo que quiere de un modo tan decidido.2013-02-23 20.24.18

Noor ha ido adquiriendo mucha autonomía personal. Desde muy pequeña ha querido decidir cosas por sí misma. Pero ahora no voy a ese punto sino a uno relacionado que afecta  a la vida cotidiana. Hace dos días, en un día frio de este invierno, volviendo del colegio pasamos al lado de un  parque infantil y quiso que nos detuviésemos. A mí no me apetecía mucho y menos con el frio, pero cedi. Entonces empezó un forcejeo entre ambos primero para que no se quitase el abrigo, se lo quitó. Luego para que no se quitase las deportivas, se las quitó y andaba descalza a pesar de mis argumentos de que hacía frío, que en el verano sí, pero ahora no. Nada que hacer. Luego que se quita el chándal. Entonces para forzar le digo que como no me hace caso me voy a casa. E inicio el camino, ella viene detrás cuando desaparezco, me mira desde la esquina y vuelve al parque. Ya ha pasado tiempo y tenemos que irnos. Fuerte forcejeo con resistencia por parte de Noor, aunque por fin cede y nos podemos ir.

Mi punto es el siguiente, mi mujer consigue más rápidamente su acuerdo en momentos así porque le da un cachete en el trasero, en realidad hace que le da, más que le da. Se echa a llorar, pero hace lo que le dice. Yo que no amenazo que le pego consigo mucho menos en esos momentos de crisis, o en otros, por ejemplo ponerle el pijama por la noche. Yo no tengo la idea de obediencia: doy órdenes y ella obedece, sino de acuerdo.

Además me doy cuenta que en el momento en que me percibe de algún modo pendiente de ella, para vestirla, para salir, parece que lo aprovecha para no hacer lo que se le dice. Incluso he llegado en una ocasión a irme sin ella porque me toreaba, no hacía caso, sale corriendo, vuelve si le digo me voy y enseguida corre alejándose de nuevo.

Constato que a través del miedo se logra de forma más rápida resolver la situación, es DSC_0016mucho más rápido que apoyarse en el vínculo. La amenaza hubiera resuelto el problema de la niña en invierno en el parque descalza y sin abrigo de una manera rápida. Yo solo le dije que estaba enfadado porque no me hacía caso. Al día siguiente me decía: si te voy a hacer caso papá, como un eco de lo sucedido el día anterior.

También he comprobado que esos atascos de relación y dificultad de conseguir su acuerdo se producen habitualmente en situaciones de falta de sueño o de hambre, en general de malestar por su parte. La noche anterior le había costado mucho dormirse y estaba realmente cansada, parece como que en esos momentos ella no es capaz de encontrar la salida y se atasca.

No tengo una gran conclusión que sacar a lo que comento. Si que me parece que recurrimos a la amenaza de un cachete o cualquier otra porque necesitamos o creemos que necesitamos soluciones rápidas. Lo hacemos cuando hay cosas nuestras que nos urgen y la “terquedad” de la niña se ha convertido en un obstáculo para nosotros.

Por mi parte pienso que en esos momentos es donde se forja la relación, el vínculo con mi hija, y creo que en este momento es ya fortísimo, no solo el mío hacia ella, sino, sobre todo, el de ella hacia mí. Además a mi hay algo que me gusta que oponga una voluntad tan decidida: me parece que hace aflorar la personita que es ya, y que es capaz de oponerse a su padre y a su madre. Esto me parece muy importante.

Noor: la primera historia inventada

Resumen: Noor se inventa una historia y eleva su comportamiento a bueno, mientras su primo en la historia inventado es malo. Un miedo del padre adquiere este nivel moral en la consideración de la hija. Ampliación del uso de la palabra, investigando el mundo con ella, ahora el mundo imaginado.2013-02-01 17.01.23

El otro día Noor, en la puerta de la cocina de casa y señalando los goznes en los que gira, me dijo que no iba a meter los dedos entre la puerta y el marco, «porque hace “pupa” (daño)». A continuación con gestos de reprobación me dijo que su primo Yassin (de 5 años) si lo hace.

El prolegómeno del asunto es que hará unos tres meses, vi que al apoyarse metía los dedos justo en el sitio del giro de la puerta, asustado le quité la mano y le expliqué: «¡daño, cariño, mucho daño, no pongas la mano ahí!». El antecedente es que yo siendo niño me pillé los dedos de la mano con una puerta y el miedo me ha quedado. También se advierte que el miedo que acompañaba mi expresión de la advertencia se le ha quedado a Noor grabado y le ha llevado a recordar la advertencia.

Pero lo repite con dos características añadidas. La primera es que se inventa la historia de que su primo Yassin si mete los dedos ahí. Es la primera vez que la veo inventarse una historia. Es un progreso notable. Las palabras ya no sirven solo para designar cosas o pedirlas, también sirven para inventarse historias. Hay que tener en cuenta que nosotros le leemos cuentos y a veces ante una imagen cruda de la televisión le hemos dicho: «no es verdad, es un cuento». Ahora ella utiliza la misma arma. Por esto eludo usar la palabra mentira porque me parece que procede más bien de una censura, también moral, de nosotros observadores, que de la intención real de Noor. No es difícil suponer que ese momento de la mentira consciente llegará y seguirá formando parte del proceso de aprendizaje y de relación con el lenguaje.

La segunda característica es que su relato se desarrolla a un nivel moral, que se advierte con claridad: ella hace bien porque no mete la mano en la puerta y Yassin hace mal. Ella ha asimilado mi indicación, Yassin no. El comportamiento indicado por miedo ha pasado a la categoría de bueno, y ella es buena porque lo cumple. Lo curioso es que para reforzar esto busca alguien que lo haga mal.

El año pasado (2 años) había un culpable para todo lo que le pasaba en el colegio. A cualquier pregunta soDSCI2290bre: «¿quién te ha hecho esto, cariño?», la respuesta era Alan. Tanto para un golpe o arañazo o una mancha en la ropa. Ya buscaba un culpable, siempre el mismo, pero no se inventaba la historia: un comportamiento imaginado.

En mi manera de entender este comportamiento evidentemente entra el vínculo con su padre: ella hace bien algo que su padre le ha dicho, su padre va a estar contento con ella. Mucho más porque hay otro (su primo Yassin) que lo hace mal.

Para la reflexión dejo la observación de que un miedo mío, provocado por una experiencia real, ha pasado a convertirse en una conducta elevada a ser moralmente buena.

Noor y jugar a tener heridas

Resumen: Noor ha empezado a decir que está herida y a pedir que le pongamos tiritas en su herida imaginaria. Algunas veces llora y patalea precisamente para conseguir que se le ponga una tirita o se le dé un poco de ibuprofeno. Agradece y busca todo el aspecto de cuidado que conlleva la enfermedad. Entre los dos aspectos de la enfermedad, el objetivo que se centra en la enfermedad y el subjetivo que se refiere a los cuidados personales que conlleva, pone el acento en el segundo.2012-12-13 12.28.48

Hace ya quizá dos o tres meses, no pienso que mucho más, es decir, aproximadamente desde el momento en que ha cumplido 3 años, Noor ha empezado a decir que está herida y a pedir que le pongamos tiritas en su herida imaginaria. Realmente no es estrictamente imaginaria, sino exagerada. A veces por pequeños golpes que no le han dejado marca alguna empieza a pedir que le pongamos un esparadrapo como si tuviese una herida. Así estamos gastando tiritas a toda velocidad en casa. Ella misma nos indica las tiritas en el supermercado para que no nos las olvidemos. Bueno esta atención a lo médico no se ciñe a las tiritas, también entran el jarabe para la tos y el analgésico para la fiebre. Pienso que al hacer estos fármacos agradables para el gusto del niño se ha conseguido que se lo tomen, pero también este exceso y hay que esconderlos como las chuches.

De ese modo Noor está pendiente no solo de sus síntomas, sino de todo el que se pone enfermo, «malito», de la tos de los demás y de la propia. Algunas veces llora y patalea precisamente para conseguir que se le ponga una tirita o se le dé un poco de ibuprofeno. Cuando no lo consigue del padre, a la madre o a la hermana. He de decir que a mi ponerle una tirita en la mano o en la frente sin herida no me importa mucho, me cuesta más darle dalsy sin necesidad. Si está efectivamente, como es el caso en este momento en que tiene afectada la garganta, algo enferma o con algunos síntomas, acepta fenomenal las medicinas y también el acudir al médico, entiende también que por ese motivo no va al colegio, al que por otro lado acude de buen gusto.

He observado detenidamente el tema y mi conclusión es que ella agradece y busca todo el aspecto de cuidado que conlleva la enfermedad o las heridas y mi impresión que le sirve para sentir de cerca el vínculo afectivo. Al ponerle una tirita siente que la cuidamos, que de algún modo es importante para nosotros.2012-10-14 19.01.21

Entre los dos aspectos de la enfermedad, el objetivo que se centra en la enfermedad y el subjetivo que se refiere a los cuidados personales que conlleva, pone el acento en el segundo. Para Noor la medicina no es una ciencia objetiva, científica, es un modo de obtener cuidados y por tanto atención de todas las figuras de su familia.

Sé que esta etapa la pasan muchos otros niños, sé que también los padres suelen ser indulgentes. De algún modo a mí me parece importante esta importancia de la afectividad, del cuidado de la relación y querría también subrayarlo. Ya no ponemos el acento solo en lo objetivo de los fenómenos, sino también en los vínculos y las relaciones. Si además esto nos lleva a darnos cuenta de la importancia de los aspectos subjetivos de la enfermedad, doy por buena esta entrada del blog.

Noor: el desarrollo y la comprensión del lenguaje

Resumen: Fase de gran velocidad de aprendizaje del lenguaje: explica las situaciones, las prevé, las maneja y pretende cambiarlas. Sin embargo tiene una pronunciación muy aproximada. Elige las relaciones en familia. Sigue con sus rabietas. Observaciones de su profesora: Noor es una niña tímida e introvertida.2013-01-04 18.25.18

Los últimos 3 meses de Noor, desde septiembre hasta aquí han sido increíbles en el desarrollo del lenguaje y la comprensión de las situaciones que este comporta. Para situarse en su edad hay que tener en cuenta que ella ha cumplido 3 años el 29 de noviembre. De una utilización del lenguaje muy aproximada y referencial: solo como referencia a las cosas para poderse referir a ellas, ha pasado a utilizarlo de forma en que explica las situaciones, las prevé, las maneja y pretende cambiarlas. También el número de palabras se ha incrementado de una forma increíble y sencillamente con oír una palabra la repite, entendiendo a qué se refiere. Esta velocidad de aprendizaje es algo que no deja de maravillarme.

Como ejemplo de comprensión a partir del lenguaje. En la película de «Monstruos y alienígenas» que veíamos en la tele, le dije que se llamaba así. La película empieza con una chica, su novio y la boda. Noor se pasó todo este tiempo preguntando que donde estaban los monstruos, que si iba a haber fantasmas. Monstruos ya conocía la palabra. Así que a continuación preguntó quiénes eran los alienígenas. En cuanto apareció el alienígena, que ella no entendía bien porque no era monstruo, se aclaró en cuanto pregunto: ¿es malo?, algo que también fue preguntando según habían aparecido los monstruos en pantalla.

2012-12-27 13.10.18Hay que decir que sin embargo todavía tiene una pronunciación muy aproximada, en la que además no parece que se esfuerce mucho y cuando hay una palabra suya que alguien no comprende, lo que hace es repetirla las veces que sea necesario, no busca giros ni da explicaciones. Repite la palabra, evidentemente con su pronunciación aproximada. Los caracoles son cacaroles, el coche ha pasado de brrrr a lole, los caramelos son camalelos, etc.

Ahora, de pronto, es un elemento más en la familia y en las conversaciones: las entiende, repite, pregunta. Ya no se puede hablar con ella delante de algo que no quieres que se entere porque se va a enterar, y lo va a hacer notar.

También ha cogido una actitud mucho más activa en las relaciones y defiende lo que parece interesante para ella, lo pide a los padres y si no a los hermanos. Es capaz de elegir la persona que piensa que mejor le va a proporcionar lo que desea.

Sigue con sus rabietas, que no son muy grandes y que en mi percepción se deben a una 2012-12-20 08.45.05cierta impotencia: no puede conseguir por si misma muchas cosas y depende de la relación para hacerlo. Esto hace que tenga que depender de los demás, que a veces no se alinean con lo que ella quiere. Esa frustración la lleva a expresar como rabieta su impotencia. A continuación  descubre que esto tiene efecto, porque así consigue lo que pretendía. Aprendizaje realizado: si no puedo por mí misma, si dependo de la relación, la fuerzo todo lo que puedo. Esto implica que por debajo está segura de su relación, el vínculo es su seguridad y su herramienta fundamental.

Para acabar voy a poner las observaciones de su profesora: Noor es una niña tímida e introvertida, pero en las canciones y juegos en grupo se muestra divertida y sonriente. La mayor dificultad de Noor es la articulación de palabras (apenas se le entiende cuando habla) y la fuerza en las manos que le convendría practicar a través de pintar, jugar con plastilina, etc. ¡ESTOY MUY CONTENTA con ella! Ha mejorado mucho a lo largo del trimestre.

Comento: Tímida e introvertida en lo social, mientras que no lo es en lo familiar, con 3 años, desde luego no representa problema alguno. La pronunciación necesita tiempo y mientras la comprensión vaya bien diría que se le puede dar todo el tiempo necesario. Le hemos puesto de tarea para las vacaciones el trabajar con sus manos, y nos ha llenado de plastilina la alfombra, nos ha decorado algo más que los papeles que le hemos puesto: la colcha de la cama, un pantalón, la mesa,… espero que haya mejorado. Lo más importante que la profesora está contenta con ella y ella con la profesora.

Noor imagina cosas que no tiene

Noviembre 2012. Hace ya meses que Noor juega imaginando cosas que no existen. Lo hace con sus hermanos, especialmente su hermano Ismael de 15 años. Se trata del  conocido juego infantil de quitar la nariz. Su hermano hace que le quita la nariz con los dedos de la mano haciendo una pinza y le dice: «me llevo tu nariz», o frases similares.

Siempre me ha sorprendido la seriedad con la que Noor se ha tomado el juego y no permite que el otro se quede con su nariz (imaginaria) y se enfada hasta que se la devuelve. Esto como es de suponer hace mucha gracia a su hermano que insiste de nuevo en hacer que se la quita,  y de nuevo el enfado de Noor para recuperarla. Para Noor no parece algo imaginario sino algo que sucede de verdad.

En las quizá últimas 2 semanas Noor ha empezado a jugar a repartir comida imaginaria,  y nos tiene a toda la familia comiendo tartas o diferentes cosas que saca de un plato vacío o, como ayer, de un pequeño cuenco que llevaba su chupete. De ese modo ella imita lo que hacemos su madre y yo en la cocina.

La imaginación es un elemento fundamental que permite experimentar el mundo, un mundo creado, pero que va a poder ser real. Es un mundo que imita el mundo que ella observa, pero al imaginarlo le permite manejarlo, utilizarlo. Para ella es importante, es real e insiste hasta que te comes la tarta imaginaria. Y una vez que ya ha conseguido que los demás entren en su juego, elemento que me parece importante, entonces ya no para, venga a traer cosas y todos a comer, ayer cenamos 3 veces antes de que llegase la cena preparada por mi.

Luego también es un elemento relacional importante que le permite jugar un papel que la sitúa en el centro de las relaciones familiares. Luego es desarrollo de la imaginación, de la exploración del mundo y también de las relaciones, y ambas de un modo relacionado. La exploración del mundo y la de las relaciones van de la mano.

La última creación de su imaginación tiene ya mucha más consistencia: ahora tiene un perrito imaginario, con una correa imaginaria y lo pasea cuando va a pasear al parque como esta mañana. Una vez yo la he cogido para saltar una pequeña valla de la zona de juegos y ella ha vuelto atrás a ayudar a su perrito imaginario a que también saltase la valla. También le ha enseñado a cruzar la calle, y ha habido un problema al entrar al ascensor de vuelta a casa. El perrito debía llamar al ascensor, así que yo le he tenido que explicar que los perros no llaman al ascensor, porque me veía esperando a que el perrito se decidieses a hacerlo. Ahora es un ser vivo que ella cuida, que conecta con sus juegos, que hace vínculo.

Me  parece importante también el punto de vista de la recepción del juego. Si la familia no le hiciese caso el juego se acabaría, o se haría con dificultad y con ella su experimentación del mundo y el desarrollo de su imaginación.

Noor es un perrito: Los primeros juegos simbólicos y el vínculo

Noviembre 2012. Desde mitad de octubre, Noor se ha dedicado a jugar a ser un perrito. Antes nunca había hecho nada en el que figurase que no era ella. Ahora de pronto se pone a gatas, y dice que es un guau-guau, que es como ella llama a los perros, y cuando yo respondo guau, ella dice: «tú no guau, tu papá». Así llevamos 4 semanas y no parece cansarse. Su madre no quiere que se manche tanto y le dice que de pie, pero ella insiste en ir a gatas.

Yo sé que en los programas de estimulación temprana el gateo es positivo y se utiliza porque estimula la conexión de neuronas debido a que exige coordinación y lateralidad.

Pero sobre todo me parece un salto en su consideración de sí misma. Noor todavía no utiliza su propio nombre, hasta hace poco ni siquiera decía yo, que acaba de aparecer en su vocabulario, decía «de mi» para referirse a sí misma. Y ahora de pronto puede ser otra cosa, otro ser vivo. Es vivir desde otro punto de vista, es representar un papel, porque tiene conciencia de no ser un perro, aunque cuando juega se lo toma tremendamente en serio.

Desde luego el juego va dirigido a fomentar el vínculo porque ella viene hacia mí para que yo le acaricie, le diga cosas como se dicen a los perros, también más en general para que le haga caso, por eso no permite de ningún modo que yo deje de ser «papá». Es un juego que le permite recibir una atención especial, un motivo para atraer mi atención. En resumen un nuevo motivo de vínculo conmigo. Solamente ayer ha jugado al perrito, y lo ha sido, para alguien que no soy yo: dos primos, uno de 4 años y otra 6 meses menor que ella.

Luego el vínculo emocional ha sido uno de los impulsos más importantes que ha recibido para emprender su juego. El vínculo es el modo que le permite atender sus necesidades y encontrarse segura.

Noor: la imitación y el aprendizaje

Resumen: El niño imita sin que nadie le diga que imite. Esta imitación es natural. Ya maneja el ordenador, el mando de la televisión, el teléfono móvil Quien diga que la imitación, el asimilar cosas en directo del ambiente no es adaptativo debe revisar sus ideas.

Ahora voy a dejar por escrito un convencimiento previo, pero que la observación de Noor ha consolidado. Se trata de la idea para llegar a la plenitud personal hay que eliminar todo aquello que la sociedad, la cultura y la educación imponen a las personas y que no procede estas. Las dificultades emocionales se originan porque, el conjunto de las figuras significativas, no nos dejan ser nosotros mismos, nos imponen cosas que no proceden de nuestra propia sensibilidad y experiencia. Eliminar todo lo que impide la manifestación natural de nuestro ser.

Partiendo de aquí se puede llegar a extremos, pensando que sociedad, la educación, y sus agentes, padre, madre y profesores, serían esencialmente limitantes. Tengo un amigo que llama a la educación, educastración, pues la ve como limitadora de las posibilidades personales y que estas pueden brotar solo cuando la persona se libera de la cadena de la educación recibida.

Esto merece más aclaración, pero aquí solo quiero ir a un punto. La educación, lo que se recibe de las figuras significativas, no puede ser en su conjunto (parcialmente si) un limitante, porque la imitación de esas figuras está inscrito en el niño desde muy pequeño y es realmente un potenciador de su aprendizaje. El niño imita sin que nadie le diga que imite. Esta imitación es natural.

Voy a Noor, la imitación ha sido algo que ha aparecido en ella desde muy pequeña. Mis primeras observaciones proceden de la época de aprender a andar, quizá porque este aprender a andar ya es imitativo y no solo experiencial. El niño va mejor, más seguro a gatas, ver a los padres le impulsa a intentarlo, si no son los mismos padres los que le ofrecen ese aprendizaje. Bueno pues, Noor, casi no sabía andar y nos vio a su hermana Imen de 10 años y a mi subidos en una escalera para llegar a coger un bolso que se había quedado colgado de una rama de un árbol a la que no alcanzábamos. ¿Qué quiso hacer?: subir a la escalera ella también, y por una escalera totalmente vertical, subió hasta arriba, con esfuerzo y con mi vigilancia para que no se cayese, pero se empeño en hacerlo y subió, intentando coger también algo de la rama. Con el mismo proceso imitativo Noor ha aprendido otras muchas cosas, por ejemplo, aún no andaba y ya bajaba del tobogán, después de ver a otros que lo hacían. Cuando ya bajaba bien. Cuando tenía dos años, vio a un niño que lo bajaba de cabeza e inmediatamente me pidió ayuda para bajar ella también de cabeza.

Un sector donde ha imitado mucho es el sector de los multimedia. Ya maneja el ordenador, el mando de la televisión, el teléfono móvil, este casi mejor que yo. Lo ha aprendido de su hermana, porque ha visto que yo no la seguía en la aventura. Ella ve lo que hace su hermana y lo imita. Cuando no sale protesta. Es una especie de ensayo y error. El juego se centra entre imitación y la propia motivación de ver lo dibujos que le gustan. Resultado, sin todavía 3 años, casi me pasa por delante en la utilización de los móviles.

Otro campo donde la imitación está resultando clave es la adquisición del lenguaje. Noor imita las palabras que oye, ya he dicho que en dos idiomas. Ella lo imita, parece que le da igual si pronuncia bien o mal, ella las repite por el sonido que oye, y estabiliza una pronunciación personal, que te repite las veces que sea necesario. Poco a poco con las correcciones de sus hermanos y del entorno en su conjunto va perfeccionando la pronunciación de cada palabra. En este momento, el mes en que cumple 3 años, el ritmo de adquisición de nuevas palabras es realmente increíble, cada día además las frases son más completas y correctamente construidas.

Quien diga que la imitación, el asimilar cosas en directo del ambiente no es adaptativo debe revisar sus ideas. De ese modo Noor se ha saltado a generaciones y generaciones, integrándose directamente en su época.

Esto es lo que yo entiendo por educación. Un conjunto de cosas, buenas y malas, las que viven nuestras figuras significativas y en general el entorno del niño. Desde luego hay muchas cosas que deberemos cambiar en el futuro, esto es para mí evidente pensando en mis padres y en mi forma de actuar. Muchas cosas recibidas he tardado en darme cuenta de que no eran mías, no eran valores míos, pero incluso en estos casos el tomar conciencia y dejarlos atrás es parte del proceso de maduración y de autoconocimiento.

El tema no se agota aquí, pero solo quería hacer notar lo que la imitación de Noor me ha hecho ver.