Guía sobre Inteligencia Emocional para la familia

family-718359_1280

Desde hace ya bastante tiempo tengo una guía de la comunidad de Madrid que se llama: Inteligencia Emocional: el secreto para una familia feliz. Hoy la he leído y me ha gustado mucho y por eso quiero hacerle esta entrada. Me parece que dentro de su brevedad (70 pequeñas páginas) condensa mucho de lo que la IE influye en una familia y abre caminos de forma muy práctica, clara y profunda para introducirla en la familia.

La autora es Cristina Muñiz Alustiza del Centro de Humanización de la Salud. Se trata de un encargo de la Dirección General de la Familia de la Comunidad de Madrid.

Sigue leyendo

Acoso escolar: la punta de un iceberg

AMACAE cartel (1)

Verónica Prieto Montes. Pedagoga. Máster en intervención con dificultades de aprendizaje en ISEP. Colabora con AMACAE (asociación madrileña contra el acoso escolar) y desarrolla la implantación del programa de prevención de acoso escolar TEI en los centros educativos de la Comunidad de Madrid.

En el último año me he sensibilizado mucho con el tema del acoso escolar o bullying y haciendo una pequeña reflexión, considero que ha sido tanto por ser madre, como por ser educadora y conocer el programa TEI y evidentemente por la repercusión de los casos que en 2015 acabaron con la vida de 3 adolescentes españoles. Sea por lo que fuere me decidí hace cosa de más de un mes a reunirme con la asociación AMACAE (asociación madrileña contra el acoso escolar) de reciente creación en 2014 para ofrecerles una posible colaboración por mi parte de forma totalmente desinteresada. Esta asociación, se ha creado por unas mujeres que han vivido en primera persona las consecuencias del acoso escolar a través de sus hijos. Hoy en día, tienen la suerte de poder decir que sus hijos continúan estudiando y han dejado atrás esa pesadilla de la que es difícil escapar, puesto que en ocasiones las secuelas y los recuerdos permanecen de por vida.  Ellas se siguen  sorprendiendo como en tan solo un año, las situaciones de acoso escolar que les llegan, se han cuatriplicado en la Comunidad de Madrid a lo largo de 2015, sin contar la de casos que pasan totalmente desapercibidos y que no se denuncian. Me gustaría equivocarme, pero considero que esto es sólo la punta de un iceberg.

Sigue leyendo

La emoción crea nuestros lazos y así dibuja nuestro mundo personal

las 4 dimensiones de la emocion

Quizá estamos más acostumbrados al aspecto evaluativo de la emoción. En la gestión emocional lo que interesa es la información que nos aporta, la evaluación que hace de la situación de una persona. De ese modo el miedo informa de que existe un peligro del tipo que sea, mientras que el enfado o la rabia nos informa de un obstáculo en nuestro camino o de que nos han arrebatado algo, o de que alguien está pisando nuestro terreno personal.

Pero la emoción no es solo información o valoración de la situación, la emoción tiene una dimensión vínculativa. Debido a la emoción nos sentimos vinculados o rechazamos (nos caen mal) personas o cosas o situaciones, todo aquello que vivimos.

Sigue leyendo

¡La emoción está en el cuerpo!!!

Derecho de autor: belchonock / 123RF Foto de archivo

¿Dónde sentimos la emoción? Esto tiene una clara respuesta: la emoción está en el cuerpo, se siente en sensaciones en lugares concretos del cuerpo, por ejemplo el miedo en el bajo vientre, de ahí la expresión “cagarse de miedo” algo que es literal. En las películas se recoge a la persona que se hace pis de miedo por ejemplo cuando le va a torturar la mafia. La emoción de miedo intensa actuando en el cuerpo produce la incapacidad de controlar esfínteres.

Hay muchas otras expresiones, coloquiales o de la literatura, que reflejan esta realidad de que la emoción está en el cuerpo, se localiza en el cuerpo, ejemplo son; «tengo el corazón en un puño», «puedo respirar a pleno pulmón» y montones de ellas, seguro que tú puedes poner una cuantas más.

Además hay referencia a las sensaciones que configuran la emoción, porque en realidad no sentimos una emoción, sentimos una serie de sensaciones que interpretamos como una emoción. Esas sensaciones tienen que ver con un lugar del cuerpo concreto y también con la respiración, la aceleración del pulso, la sudoración… todos efectos relacionados con la emoción que los provoca. Estar bajo la presión de tener que pagar una factura cuando no nos llega el dinero nos puede hacer sudar.

La conclusión evidente es que hay una estrecha relación entre cuerpo y emoción. Antonio Damasio, investigador del cerebro las ha dejado bien clara en su libro, El error de Descartes, donde explica que el cerebro proyecta la emoción en una parte del cuerpo, de forma que el cuerpo tiene algo de estatua modelada por nuestras emociones. Somos un cuerpo que piensa y siente.

Además hay 2 escuelas de psicología humanista que ponen el acento en la localización de la emoción: focusing y bioenergética. En ambas se trabaja localizando la emoción en el cuerpo. En la primera, se aprende a focalizar la emoción para gestionarla, localizando dónde la tenemos almacenada. La segunda trabaja enteramente desde el cuerpo, desde lo somático, encontrando todos esos puntos donde la emoción nos bloquea. También ayuda a entender como la emoción moldea el cuerpo: la figura de nuestro cuerpo tiene que ver con nuestras emociones.

Una forma particular de la conexión cuerpo-emociones la evidencia la investigación de Paul Ekman, al indicar que el rostro refleja e identifica la emoción y que ese rostro modelado por la emoción es transcultural: todos los seres humanos tienen e identifican las emociones básicas en el rostro de los demás seres humanos. Subyace a la afirmación el que las emociones tienen expresiones somáticas universales. Pero me parece que con esto, para apoyar mi tesis, te estoy ya contando obviedades que conoces perfectamente.

Pero me gustaría matizar, por ejemplo, que hay una variación personal de la localización de las emociones, de modo que no se puede dar un cuadro de ubicación de las emociones en el cuerpo más que como indicación general sociológica, y hay que tener en cuenta que habrá personas que salgan de lo indicado. Por eso cuando se trabaja en gestión emocional es mejor atenerse a lo que cada persona expresa, y no partir de una idea prefijada.

Dicho lo anterior, te voy a poner alguna indicación general: el miedo se localiza en el estómago o bajo vientre. El enfado se suele sentir en el cuello o en los ojos. Hay emociones que se sitúan en el pecho, de la familia del enfado, que tienen que ver con la falta de libertad, de aire. La excitación de la incertidumbre, que es también del miedo, acelera el ritmo cardíaco y concentra la mirada, bueno en realidad todos los miedos. La tristeza, al quitar la energía de los músculos dibuja una figura caída-depresiva típica. La alegría en sus formas de ilusión correlaciona bien con el pecho lleno, con sentirse ligero, con todos los pulmones llenos, con abrir las manos para abrirse…

Bueno, me parece suficiente para que puedas entender que no se puede trabajar las emociones sin trabajar en conexión con el cuerpo, o dicho mejor, para la gestión emocional tienes que poner constantemente en conexión los tres niveles del ser humano: el cuerpo, que es fisiológico-instintivo, el psíquico, que es emocional, y el racional. Somos una unidad muy profunda.

El programa TEI de prevención del acoso escolar.

15455389_s

Hace pocos días he estado en una sesión de presentación del PROGRAMA TEI: tutoría entre iguales. Programa de convivencia escolar. Prevención de la violencia. La persona que lo impartió ha sido Verónica Prieto Montes que trabaja en la implantación del PROGRAMA TEI en la comunidad de Madrid. La sesión tuvo lugar en la sede del ISEP (Instituto Superior de Estudios Psicológicos) que desde hace muchos años imparte postgrados en psicología educación, psicología, neurociencias y logopedia.

El objetivo del programa es inhibir las conductas agresivas entre iguales, a través de sensibilizar y empoderar al grupo (espectadores) e integrar a las víctimas dentro del grupo. El programa que actúa en todos los alumnos pero muy especialmente en los espectadores, ya que si estos no permiten el bullying y defienden a la víctima, el acosador deja de actuar por falta de refuerzo.

Se trata de un programa institucional, que debe ser aprobado por el Claustro de profesores y el Consejo Escolar, y el colegio a todos los niveles está implicado. Para hacer esta labor tanto alumnos como profesores reciben una formación específica que está ya pautada. En todos los centros hay un coordinador y un equipo de profesores del programa TEI (a pesar de que todos lo conozcan y lo vivan).

El sistema está basado en una tutoría emocional entre iguales, de modo que en Secundaria los alumnos de 3º tutorizan a los de 1º y continúan con esa tutoría al año siguiente. Igualmente los alumnos de 5º de Primaria tutorizan a los de 3º y continúan al año siguiente.

Evidentemente los tutores eligen libremente serlo, mientras que los tutorizados entran todos al programa. La experiencia es que más del 90% de los alumnos quieren ser tutores.

La tutoría se realiza una vez al mes en la hora de tutoría y de forma informal en el patio, en los momentos entre las clases y a la salida del colegio, cada vez que los interesados sientan oportuno hacerlo.

Los alumnos tutores reciben unas 20 horas durante todo el curso académico incluyendo:

  1. Actividades de cohesión (alumnos tutores + tutorizados) con el objetivo de consolidar y facilitar la relación tutor-tutorizado.
  2. Actividades de tutoría: hacen un total 9 actividades para tutores y 9 para tutorizados durante todo el curso académico en la hora de tutoría.
  3. Valoración y formación permanente de los alumnos tutores con el coordinador/a del programa.

El efecto es que los alumnos de 1º y 2º de la ESO se encuentran mucho más acogidos en el centro escolar y los de 3º y 4º mucho más implicados. La responsabilidad de un alumno menor les hace crecer.

En un caso de bullying el primero en intervenir con el acosador sería precisamente el alumno-tutor después de que su tutorizado le haya informado. Si esta actuación no da buen resultado, el segundo en intervenir es el alumno-tutor del acosador. Solo cuando estas intervenciones no dan resultado interviene el coordinador del programa en el centro, que suele ser el orientador.

Para quien sufre acoso resulta más fácil acudir a un alumno que a un profesor o a sus padres, ya que hay una ley de silencio que es necesario superar.

El acoso prácticamente desaparece porque es un fenómeno que se da prioritarimente entre iguales y la presencia de un alumno mayor inhibe su aparición, mientras que la implicación de los mayores hace que se encuentren fuertemente sensibilizados con el tema, lo que prácticamente evita su aparición. En todos los casos es muy difícil que se produzca esa conducta repetitiva de hostigamiento que constituye el bullying.

Los resultados constatados del programa son muy buenos: desaparecen las situaciones de acoso en mas de un 95% de los centros que lo han implantado, favorece la convivencia y modifica el clima y la cultura del centro respecto a la violencia (a partir del primer año existe una reducción del 40% de las expulsiones de clase, un 30 % de amonestaciones y un 26% de reducción en el absentismo escolar). Aumenta la satisfacción, autoestima y rendimiento académico del alumno y disminuye los niveles de ansiedad y estados depresivos.

El programa tiene una fuerte implantación especialmente en Cataluña, donde nació, y en Valencia. Actualmente está ya implantado en 350 centros de Primaria y Secundaria y que han pasado por el programa 480.000 alumnos, la mayoría en España (Galicia, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla la Mancha, Madrid y Murcia) pero también existen centros en Londres, París, Marruecos, Berlín y América del Sur.

Sin embargo el Programa TEI no está difundido en Madrid donde actualmente solo el IE Gustavo Adolfo Becquer es pionero, gracias también al impulso y dedicación de Susana Valles, la única coordinadora de un Instituto con 5 líneas y más de 900 alumnos.

Desde la Educación Emocional el sistema de la Tutoría Entre Iguales recoge algunos de los principios de actuación al otorgar responsabilidad e iniciativa a los alumnos. Además la responsabilidad es precisamente sobre las relaciones, lo que hace que estas sean mucho más valoradas en el centro. Esto hace que se trate de un programa compatible con la Educación Emocional. Además la formación en emociones que proporciona esta es muy adecuada para la gestión del conflicto y la mediación. Mientras que el Programa TEI proporciona a la Educación Emocional un énfasis en las relaciones y una asunción de la responsabilidad del centro en la gestión de estas, además de un modo adecuado a la gestión de conflictos. Además la acogida en un ambiente favorable y generador de confianza de los alumnos menores es un elemento fuertemente acorde con la idea de la Educación Emocional.

El programa PEI recibió la atención de TV2: https://www.youtube.com/watch?v=X1t9ZrJsF_M

El email del Programa TEI es: programatei.1@gmail.com

El patrón emocional es un paquete.

Diapositiva10

En la Educación Emocional se habla constantemente de emoción, de sentimiento, de gestionar la emoción, etc. Y se corre el riesgo de olvidar un dato importante: la emoción no es un elemento aislado ya que en la interioridad psíquica se da siempre como un patrón emocional. En esto sigo a Leslie Greenberg y su Terapia Focalizada en las Emociones y a su experiencia de toda una vida de trabajo emocional.

Sigue leyendo