El enfado no es la conducta

Efectivamente el enfado tiene mala prensa, muy mala aceptación social y genera muchos rechazos. Sin embargo el enfado es una emoción básica que aparece desde muy pequeños en los niños. Emociones básicas hay solo 6 y el enfado es una de ella. Después del enfado sale toda una familia de sentimientos que en su núcleo nos traen la información de la misma necesidad con matices diferentes. Los matices son importantes. Algunos de esos sentimientos son: ira, cabreo, furia, rabia, cólera, enojo, disgusto, desagrado, irritación, arrebato, contrariedad, etc. Todos aportan matices diversos a una información central: hay algo que es nuestro, que hemos perdido de algún modo o quizá aún nunca hemos poseído, y que nuestro sistema emocional evalúa que lo podemos recuperar. Si se da ese algo, ese objeto al que se dirige el enfado, por perdido de modo definitivo entonces la emoción que surge no es enfado, es tristeza.

2606092_s

Sigue leyendo

El acoso en primero de primaria

Hablo partiendo de un caso cercano en que he tenido ocasión de acercarme a las relaciones entre los alumnos de primero de primaria. Mis observaciones se dirigen más al profesor/a como centro de las relaciones que se producen en un aula. A mi entender esa es precisamente una de sus responsabilidades prioritarias.15455389_s

Sigue leyendo

Educar desde la alegría

En un pasillo de un colegio me encontré la siguiente frase de Oscar Wilde: «quieres niños buenos, hazlos felices» y me parece que acierta con el núcleo más importante de la educación: quieres que los niños aprendan, enseña desde la alegría. La emoción positiva de la alegría es el contexto necesario en el que se da el aprendizaje.

3206818_s

Sigue leyendo

Aprendizaje, juego y emociones

Recojo la idea fundamental de esta entrada de Samer Soufi: http://samersoufi.blogspot.com.es/2014/04/principios-esenciales-del-aprendizaje-y.html

Samer Soufi se plantea el éxito de los videojuegos en muy pocos años para conseguir enganchar a millones y millones de jugadores, partiendo de cero, es decir de su no existencia. Indica 4 leyes de la gamificación (aprendizaje a través del juego) por las que los juegos enganchan, leyes que yo voy a interpretar aquí desde el punto de vista emocional. Así que es interesante leer la entrada de Samer Soufi. Las citas entre comillas son siempre de esa entrada.

16926917_s

Sigue leyendo

Relación profesor – alumno: desde la autoridad a la confianza

Entrada escrita por Kelly Berthany Calle Niño, docente, Perú

Dentro de la preocupación actualmente presente en cualquier parte del mundo por poder brindar una educación de calidad que permita el desarrollo pleno del estudiante, quiero aportar a la discusión sobre la autoridad un elemento que en mi opinión y experiencia es sumamente relevante: considerar cómo se desarrollan los procesos dentro del aula, sobre todo cómo es la relación profesor – alumno.

14131090_s

Sigue leyendo

¿Quién tiene la autoridad para imponer disciplina en un aula?

Resumen: Se relata un castigo a un alumno de 1º de bachillerato (16 años), que origina un largo proceso en el que un tutor hace prevalecer su postura disciplinar sobre el alumno interesado, sus padres, el coordinador y el jefe de estudios. Se plantea el tema de la autoridad, pero más allá, cuál es el verdadero sentido de la disciplina en un aula. Tema en mi opinión clave si se quiere renovar la educación y ajustarla a las innovaciones pedagógicas y poner al alumno como protagonista de su aprendizaje. El caso es real.

8312929_s

Sigue leyendo

La comunicación honesta

Resumen: Sin salirme para nada del tema de la educación y de la relación profesor-alumno, querría indicar las condiciones para que las relaciones que establecen sean honestas, condición imprescindible para que se establezca esa relación positiva imprescindible para que puedan trabajar juntos y el alumno aprender y el docente también. Es una condición del aprendizaje.

Le llamo comunicación honesta como si pudiese haber una comunicación deshonesta. La 9993680_scomunicación deshonesta no es comunicación, es manipulación. La comunicación o es honesta o no es. Además siempre a medio y largo plazo, una comunicación que no sea honesta cae, se desvanece. Es decir la falta de honestidad es un obstáculo para la comunicación.

Sigue leyendo

«Este colegio inculca conocimientos, los niños vendrán educados de casa»

Resumen: Se trata del texto de una viñeta recogido en internet. Primero se exponen las raíces ideológicas que tiene. Mi argumento es que no hay impartición de conocimientos sin educación, especialmente cuando se trata de menores de edad. Se pide serenidad y la no politización del debate sobre educación para afrontarlo con la serenidad y profundidad necesarias para que dé el fruto de un acuerdo, que pueda ser un acuerdo de Estado para la educación.

312363_606142176073837_93642776_nEste texto, que es de una viñeta que me ha llegado por internet, resume una postura que se expresa con frecuencia en los debates sobre la educación. Su raíz, al menos en España, tiene un sesgo ideológico, y surge del debate sobre la LOGSE, ley sacada por la izquierda, que, por resumir de algún modo, entre los dos elementos del título, inculcar conocimientos y educar, pone el énfasis en educar. La educación se concibe como atención a la persona, a su itinerario personal y busca atender a su situación especial. Impartir conocimientos es ahora la posición de la derecha y es también el origen que impulsó a la escuela en el siglo XIX, sacar a la población en general del analfabetismo, enseñarles a leer y las cuentas fue su primer y fundamental objetivo, es decir, lo que siguen siendo las troncales hoy: lengua y matemáticas.

Educar es de izquierdas, y en ese caso se plantea una escuela que busca la igualdad de oportunidades entre la ciudadanía, como tal ciudadanía, es decir orientada a suplir las diferencias sociales y atender a las situaciones diversas, es decir una escuela con finalidad básicamente social. Impartir conocimientos es de derechas y la escuela adquiere el sesgo de excelencia y competitividad: cuantos más conocimientos se adquieran mejor y se privilegia a quien mejor los adquiere. Una escuela de excelencia, está orientada a las salidas laborales, es decir, una escuela orientada al mundo económico y laboral. Esta es la idea de la derecha, agudizada en este momento por la galopante crisis laboral que sufre España. Resumen caricatura, tal como de hecho son las viñetas y tal como de hecho se vuelven los debates cuando la ideología de los partidos entra en ellos: inculcar conocimientos: la derecha, educar de izquierdas.

Mi opinión ha sido siempre que la educación tiene que salirse de las ideologías y formar parte de un pacto de Estado que la saque de la lucha partidista y le dé estabilidad de trabajo sobre unas líneas comunes, es decir que la educación no dependa de las veleidades políticas del gobierno de turno.

Por ello, primero, quiero expresar en esta entrada que lo que dice la  viñeta: «Este colegio inculca conocimientos, los niños vendrán educados de casa», es sencillamente imposible. Ambos elementos son inseparables, la escuela educa a través de la transmisión de conocimientos. Ni puede inculcar conocimientos sin educar, ni puede educar sin apoyarse en los conocimientos.

Primer argumento: No se pueden impartir conocimientos sin educar. El sencillo resumen realizado antes sobre las posiciones ideológicas lo debería dejar claro, pues pone en evidencia que detrás de cada postura hay una escala de valores, unas elecciones y prioridades, que hace el profesor, tanto sea que eduque, como que inculque conocimientos, va a transmitir esas prioridades a los alumnos, y este va a ser el principal elemento que van a recibir los alumnos. Por lo tanto cualquiera de las dos posturas es un modo de educar. Es decir, un profesor educa siempre, aun cuando elija no hacerlo.

Además, y este es el segundo argumento, la persona humana es de tal modo que absorbe esa escala de valores y la absorbe a través de su sistema emocional, de modo que todo aprendizaje incide y pasa a través del sistema emocional del alumno. Sugerir, como parece hacer la viñeta, que se inculcan conocimientos, como si estos fueran neutros y dejar veladamente indicado que no se tiene en cuenta al alumno, a su sistema emocional, a sus emociones, en resumen, a su situación personal, es una terrible falacia.

Tercer argumento, por si lo demás fuera poco, nos estamos refiriendo a niños, que el derecho ya sabe distinguir y califica como menores de edad, lo que significa que estamos ante personas que se están precisamente formando como tales personas, constituyendo todos sus sistemas de funcionamiento, biológico, psicológico, racional y social y de relación. La educación no puede sencillamente decir que da conocimientos a sujetos que van a saber cómo organizarlos, sino que precisamente lo que hace al inculcar esos conocimientos es organizar a la persona que los está recibiendo en todas sus dimensiones. Esta es la tarea principal de la educación, lo que se llama educación integral. No tenerlo en cuenta y sencillamente inculcar conocimientos es no tener una noción de lo que es un niño, no saber lo que es una persona humana en formación, que no ha alcanzado su madurez, su edad adulta. Trabajar con niños implica educar, ambas cosas van ligadas y olvidarlo me parece francamente peligroso, peligroso precisamente para los niños.

Última idea, si lo que se quiere decir en la viñeta es que hay un fuerte déficit de educación en las familias, que el colegio, las instituciones educativas en general, se están viendo sometidas a una presión excesiva de exigencias por parte de la sociedad y las familias, que las ha puesto en medio de un montón de problemas para los que no tienen armas, ni herramientas y ante los que se ven francamente desbordados, entonces, yo también estoy de acuerdo. Y con todo esto apuntamos a las mayores dificultades de la escuela: atender toda una serie de demandas que parecen salirse de su tarea original y que si no se atienden la desvían de ella, y para las que no tienen los medios y últimamente, al menos en España, han visto fuertemente recortados los presupuestos que permitían al menos afrontar alguno de los problemas.

Luego lo que yo quiero con la entrada es hacer una llamada de atención para no simplificar el debate de la educación, alimentándolo con simplificaciones ideológicas que no contribuyen a crear las soluciones necesarias y, en vez de buscar esas soluciones comunes, polarizan el debate en posiciones que se convierten en irreconciliables. Solo un debate sereno con la confianza de que es posible encontrar una posición común va a sacar la educación de la crisis en que se encuentra metida.

Las metas de un profesor para su asignatura

Resumen: Existe un modo de plantearse como impartir las asignaturas que no tiene en cuenta los sentimientos de los alumnos sobre la asignatura misma. Se sugiere como dar la vuelta a este planteamiento e integrar los sentimientos de los alumnos sobre la asignatura en los objetivos del profesor, con ventajas evidentes en cuanto a la implicación de los alumnos en la asignatura. Estamos hablando de un profesor que actúa como líder-coach y tiene habilidades de educación emocional.

Existe un modo llamémosle general de que un profesor se plantee las metas para su asignatura, lo podríamos resumir en 3 puntos, poniendo un ejemplo con las matemáticas.8455383_s

  1. Mi objetivo es que mis alumnos aprendan matemáticas
  2. Les doy clase de matemáticas (sigo los modos que conozco de dar clase)
  3. ¿Qué consigo? No les gusta, no les interesa, no le ven la utilidad

Como se ve es un recorrido que parece lógico y que lleva a mucha frustración y que va a continuar despertando una sorpresa, que va a terminar generando una sensación de impotencia: ¿cómo es posible que no le vean utilidad a las matemáticas? ¿Cómo es posible que no les interese?

El recorrido realizado es:

  1. Querer (objetivo)
  2. Hacer (método de dar clase)
  3. Tener (final real al que llego, final que no estaba en el objetivo)

Se puede ensayar un recorrido diferente para llegar a un resultado también diverso.

  1. Quiero que mis alumnos se interesen por las matemáticas y las vean útiles (interés y sentir útil la asignatura  son mis objetivos).
  2. Doy mi clase una vez en el mercado, otra en la bolsa, hacemos un presupuesto de la familia, cómo me administro la paga,… (o cualesquiera otros métodos adaptados a la edad e intereses de mis alumnos, estos son solo ejemplos sencillos con la conciencia evidente de que es algo más complejo)
  3. Objetivo: Consigo que mis alumnos se interesen… y aprendan

En realidad hay un cambio profundo que sigue el siguiente orden:

  1. ¿Cómo quieres que se sientan tus alumnos?… SENTIR
  2. ¿Cómo puedes dar la clase para conseguir eso?… HACER
  3. ¿A qué objetivo llego?… TENER

El objetivo está situado en el momento de ser establecido en el lugar real: el objetivo es siempre lo último en la consecución. Pongo en primer lugar los sentimientos que me gustaría suscitar.

Me tengo que renovar para encontrar unos métodos de enseñanza de mi asignatura (HACER) que estén ajustados a lo que pueden entender los alumnos. Debo innovar y debo ir cambiando y ajustando en función de los resultados que vaya obteniendo.

Sé muy bien, basta un somero recorrido por internet, que hay múltiples profesores que han hecho este recorrido y han puesto sus métodos a disposición de los demás: hay montones de formas de enseñanza de las matemáticas, por ejemplo, disponibles en la web. Por lo tanto hay una amplia selección que solo está esperando el trabajo de búsqueda y adecuación de cada profesor. Aquí solo quería desentrañar el recorrido subyacente, recorrido en el que lo emocional tiene una importancia fundamental: no se puede prescindir en la enseñanza de los sentimientos de los alumnos, es uno de los elementos cruciales para el éxito de la educación. Por esto pienso y vuelvo a insistir en que la educación emocional es imprescindible para un docente hoy. Todo lo expresado en esta entrada es educación emocional y concebir al profesor como un líder, un líder-coach, el liderazgo transformador que necesita la escuela.