Coaching para el rendimiento académico con adolescentes

Marta Bermudez. Licenciada en psicología con formación en Orientación Educativa, Inteligencia Emocional, Psicoterapias y Coaching. EMOTIVA Centro para el Cambio. www.emotivacpc.es

Todo el mundo ha oído hablar del Coaching como herramienta que facilita alcanzar los objetivos propuestos. Yo quiero hablaros hoy del Coaching como herramienta potenciadora para el rendimiento, concretamente para el rendimiento escolar-académico, ya sea dirigido a estudiantes satisfechos pero que desean aumentarlo, como a aquellos que sus notas o circunstancias no reflejan sus capacidades.

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La clasificación de las competencias emocionales

En este post quiero presentar el esquema de competencias con el que hemos trabajado en ISIE desde hace ya años. Se trata de competencias que evidentemente no se desarrollan todas cada curso escolar, sino que deben distribuirse a lo largo de todos los años de la escuela, teniendo especialmente en cuenta la edad de los alumnos, de modo que se configure un plan que a lo largo del tiempo complete todos los aspectos.

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Qué es una competencia emocional

«El conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales». (Bisquerra-Pérez, 2007). Recorriendo los 4 conceptos que Rafael Bisquerra recoge de las habituales definiciones de competencias podemos decir que una competencia está integrada por:

  • Conocimientos: línea del saber. Entender la propia competencia emocional.
  • Capacidades: base del actuar. Aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo.
  • Habilidades: línea del actuar. Gracia y destreza en ejecutar algo que sirve de adorno a la persona, como bailar, montar a caballo, etc.
  • Actitudes: Predisposición. Manera de estar alguien dispuesto a comportarse u obrar

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Las 4 Claves para un aprendizaje significativo.

Resumen: esas claves son 3, aunque en realidad son 4, porque hay una que se desdobla en 2. La clave primera sería observación. Después viene la aceptación. Junto a la aceptación se da el compartir La última clave es acción, que se traduce en un método, una organización de la acción El ciclo del aprendizaje puede avanzar todo lo que se quiera.

Me parece que esas claves son 4, porque hay una que se desdobla en 2. Las claves conforman un ciclo de 3 momentos que puede rodar hacia adelante o bloquearse. Su rodar hacia adelante construye el aprendizaje. Como vemos en el gráfico el ciclo tiene solo 3 momentos porque la 2ª y la 3ª clave se dan a la vez, o mejor al observar la 3ª podemos deducir que la 2ª se ha produce.

La clave primera sería observación. El aprendizaje comienza con un cambio en la mirada. Aquí la función del profesor en central, el profesor debe tener esa mirada diferente de la enseñanza concreta que imparte y transmitirla. Sin ese cambio de mirada, que es en el profesor la vibración real y profunda por lo que se enseña no se iniciará el aprendizaje. El alumno no descubrirá (la mirada es un descubrimiento) el valor de lo que se le enseña y sin este descubrimiento no se interesará.

Después viene la aceptación. La persona que aprende, el alumno debe querer aceptar el aprendizaje. Este es un elemento individual, personal del aprendizaje. Se puede querer aprender o no. La observación hay que querer aceptarla ya que el aprendizaje significativo implica cambios hay que querer los cambios que implica, si no quiere no aprende, o cree que no puede aprender, lo que viene a ser lo mismo, no se aprende. Un profesor puede hacer mucho para que un alumno aprenda, menos poner la aceptación por él.

Junto a la aceptación se da el compartir, el participar en la enseñanza. En realidad este es el punto que el profesor percibe. Cuando se da la aceptación comienza el compartir, el poner en común. El aprendizaje se produce en relación. Y necesita la comunicación, el comunicar los personales descubrimientos y recibir el feedback, que implica también en este momento aceptación por parte del profesor del avance del alumno. Este aspecto social del aprendizaje es muy importante. Se avanza especialmente cuando se puede comunicar lo aprendido.

La última clave es acción, que se traduce en un método, una organización de la acción. El aprendizaje significativo se aplica a la vida de algún modo, hay que integrarlo, hay que variar la conducta en función de lo aprendido.

La acción produce un cambio en las condiciones de observación, y de este modo se realimenta el ciclo. El ciclo del aprendizaje puede avanzar todo lo que se quiera, en un primer término se detendrá el maestro, pero aun así, a un determinado nivel el alumno pude continuar y superar a su maestro. En último término será la aceptación del alumno la que detendrá el ciclo, o no lo detendrá.

Al final el ciclo que se establece: observación, aceptación, compartir, acción se convierte en un ciclo de la armonía en cualquier aprendizaje de la vida. El profesor mismo debe recorrer su propio ciclo de aprendizaje al enseñar: observar, aceptar lo que ve, algo que a veces no resulta fácil, compartir y cambiar su modo de actuación. Este cambio es clave para saber adaptarse a las condiciones concretas de los alumnos que tiene y hacer siempre el mismo método de enseñanza, aunque los alumnos cambien.

Claves para un aprendizaje significativo. La condición previa: confiar en el alumno.

Resumen: toda persona tiene capacidad de aprender Hay que creer que el genio está, si no se cree en eso no se puede ser maestro La educación emocional comienza en este acto en el que profesor se mira a sí mismo para ver cuál es su actitud respecto al alumno. La condición previa para el aprendizaje significativo es por tanto la creación de una relación de confianza entre profesor y alumno.

 

El aprendizaje es algo natural para lo que todos tenemos capacidad. Bueno esto sería un punto previo a las claves para un profesor: toda persona tiene capacidad de aprender. Enseñar es despertar el genio, ese del que habla Gustavo Adolfo Becquer.

“-¡Ay! -pensé-, ¡cuántas veces el genio

así duerme en el fondo del alma,

y una voz, como Lázaro, espera

que le diga: “Levántate y anda”!

Hay que creer que el genio está, si no se cree en eso no se puede ser maestro. El maestro debe creer que su alumno puede aprender, puede cambiar, puede mejorar. Si no cree en esto con toda honradez debería decir que no puede enseñar a esa persona concreta. Esto no es un tema de más o menos. El profesor tiene dentro de su profesionalidad mirar cuál es su actitud respecto al alumno y si piensa que no va a aprender, que es inútil enseñarle, debe retirarse, ya que su acción con ese alumno no va a ser positiva. Y en mi experiencia hay muchos profesores que tienen esa actitud con respecto a alumnos concretos.

La educación emocional comienza en este acto en el que profesor se mira a sí mismo para ver cuál es su actitud respecto al alumno. La educación emocional no es un conjunto de recetas para conseguir que los alumnos aprendan donde el profesor pueda quedarse al margen, sin estar implicado. El profesor no es un observador externo, que ve como sus alumnos aprenden desde fuera, con una visión objetiva de lo que sucede al aprendizaje.

El profesor es parte del paisaje del aprendizaje, está implicado en él y la relación que establece con el alumno va a ser la condición previa a cualquier aprendizaje que sea significativo. La  profesionalidad del profesor pasa precisamente por aprender a establecer relaciones de confianza con sus alumnos, por establecer vínculos.

La condición previa para el aprendizaje significativo es por tanto la creación de una relación de confianza entre profesor y alumno.