La dinámica de la inversión en los besos

Desde hace mucho tiempo he estado interesado en el beso (en este blog llevo ya 4 entradas, ver por ejemplo: http://wp.me/p2KddV-5j ), me llama la atención su elevada presencia en las interacciones humanas y lo poco que se ha escrito y estudiado el beso, no sabemos casi nada del beso. El beso ha estado ausente en la cultura hasta tiempos muy recientes en que las emociones y las relaciones están entrando en la cultura y en la investigación científica. Es un fenómeno que se producía, pero que no merecía la atención. Y es un fenómeno muy, muy importante.

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Motivación de logro en educación infantil

Entrada elaborada por Begoña Morales López, profesora de infantil

Otra  de las Competencias Emocionales que trabajamos en ISIE es la Regulación- Conducta y dentro de ella se encuentra La motivación de logro: Tiene un gran sentido de consecución de objetivos.

En el libro de  BISQUERRA, R (Coord) Educación Emocional. Propuestas para educadores y familias. Aprender a ser Educación en valores. Ed Desclée  de  Brouwer. 2011 Bilbao. En el capítulo 7  “Inspirar la Felicidad” Mireia Cabero Jounou, propone la actividad de “La ranita Si, la Ranita No” que yo he adaptado para mis niños de infantil.

“La ranita Si, la Ranita No”

Objetivos

1.       Mejorar la capacidad de superación.

2.       Pedir ayuda.

Material

1.       Papeles

2.       Cartulina

3.       Baúl de las frases (caja de cartón, madera o  metal, decorada con el título)

4.       El cuento de las dos ranitas

“Érase una vez dos ranitas que estaban paseando por las orillas de uno de los ríos más grandes del pueblo donde vivían. En la otra orilla unas ranitas amigas estaban celebrando una fiesta; ellas querían cruzar el río, pero este era tan grande que era evidente que les costaría mucho trabajo hacerlo solas. De repente vieron una tortuga que estaba en medio del río, y le preguntaron si las podía llevar. La tortuga dijo que sí, pero que ellas tenían que llegar hasta donde estaba ella, porque su cansancio no le permitía ir y volver.

la ranita siLa ranita SÍ no se lo pensó dos veces, se lanzó al agua y se esforzó para nadar hasta donde estaba la tortuga, se iba diciendo: que llegaría, que ella podía, que tenía fuerzas y energía, que no estaba tan lejos, que merecía la pena, y que después del esfuerzo se lo pasaría fenomenal en la fiesta. Y llegó hasta la tortuga.

La ranita NO  se pasó  un rato preguntándose si podría, si no se cansaría, si sería capaz, si el agua no estaría muy fría, qué pasaría si no podía aguantar más el cansancio, si la fiesta merecía la pena, se acordó de las veces que intentó cruzar el río y no lo consiguió… Mientras, la  tortuga y la ranita SÍ habían llegado a la fiesta y estaban disfrutando con sus amiguitas. Y ella no llegó…”logro bego ml2

Una vez contado el cuento se invita a los niños a que recuerden qué frases se iba diciendo la ranita Si, para llegar a su meta, primero hasta la tortuga y después a la fiesta.

La maestra las va anotando en la pizarra. Después se entrega a cada niño un trozo de cartulina y en él copiarán la frase que más les guste, y por detrás harán un dibujo. Para los más pequeños ellos lo copiarán a su manera y después la maestra escribirá la frase como los adultos.

ranita bego mlSe les presenta la caja de la “Ranita Si”, previamente realizada por la maestra, en ella vamos a poner nuestras frases. Cada vez que sintamos que una tarea nos cuesta trabajo conseguirla iremos a la caja de la “Ranita Si” cogeremos una tarjeta para ver qué nos dice, la dejaremos a nuestro lado y la devolveremos a la caja una vez hayamos conseguido nuestro objetivo. Al principio era yo la que les animaba a ir a la Cajita de la Ranita Si, pero poco a poco ellos toman la iniciativa se dirigen a ella y cogen su tarjeta y realizan su tarea. Algunos incluso se dirigen a ella antes de empezar, leen una tarjeta y la devuelven, ya solo necesitan un pequeño recuerdo de que son capaces de conseguir todo lo que se propongan. También les ha servido para darse cuenta sí pueden realizar solos o no la actividad que se les proponen y necesitan pedir ayuda, algo que en general a estas edades les cuesta mucho, ya que se consideran  muy “mayores” para pedir ayuda. Conseguir esto les hace sentirse mucho más autónomos y darse cuenta de que pedir ayuda es necesario para poder conseguir nuestro objetivo.

Noor y el cambio de colegio

Resumen: los motivos que tuvimos mi mujer y yo para sacar a Noor de la Escuela Infantil son básicamente de educación emocional: el vínculo con su maestra. Son muy similares en muchos padres en todas las etapas de la educación. Es una capacidad que no se puede dejar a la buena voluntad del docente sino que precisa una formación específica y profesional.

El año pasado Noor acudía a una Escuela Infantil Pública. Este año acude a un colegio,DSC_0129 también público. No he llegado a poner por escrito los motivos que nos llevaron el año pasado a cambiarla a mi mujer y a mí, quizá porque me parecían agresivas. Ahora me he decidido a explicarlo porque me parece que es algo que sucede con frecuencia y que pone de relieve la importancia de una educación emocional mucho más profesional.

Al comienzo del curso académico pasado, es decir el  2011-12, Noor tenía casi dos años y comenzaba su segundo año en la Escuela Infantil. Como suele suceder con niños tan pequeños, al dejarla por la mañana se quedaba llorando. Esto duró el mes de septiembre y algo de octubre. Poco a poco Noor se iba quedando más contenta y sin dificultades en su “cole”. Así fue transcurriendo el curso, pero al llegar a abril, de nuevo Noor comenzó a llorar y poner dificultades para ir al colegio. Era evidente que le estaba costando ir. Yo la dejaba en el colegio la mayor parte de las mañanas y comprobaba que era diferente según quien fuese la persona que la recibía.  Había 2 profesoras que atendían habitualmente el aula, y Noor siempre se iba con una de ellas y no con la otra. Cuando esta profesora estaba sola, costaba especialmente dejarla y se agarraba a mí. Esto es como la prueba del 9, la comprobación para cualquier padre o madre. Una de las 2 profesoras no había creado bien el vínculo con Noor. Los niños de esa edad, entonces 2 años y pocos meses, son muy directos en sus vínculos emocionales, y no engañan.

Además mi mujer se había fijado en que Noor había generado algún miedo en la relación, como si tuviese miedo de que la regañásemos. A ella le preocupaba fuertemente la creación de miedos a esa edad temprana. Por mi parte, además de comprobar lo que decía mi mujer, también encontré algunos elementos de excesiva disciplina, como por ejemplo como se ponía para que la limpiase después de hacer sus necesidades. Disciplina extraña en una niña de esa edad, que además, y ya he escrito sobre ello, no percibe el asco y este es aprendido.

Juntando los 3 elementos, llorar al dejarla en el cole, los miedos y la disciplina exagerada, decidimos cambiarla de colegio. Realmente con el primero de esos elementos habría bastado, pero pienso que nunca se dan solos, siempre se produce un cuadro. El caso es que a esa edad para nosotros ha sido más importante el bienestar emocional que otras consideraciones.

Me he animado a poner esta consideración ahora porque pienso que nosotros reaccionamos como cualquier padre o madre con su pequeño. De un modo intuitivo, a veces no verbalizado expresamente, pero los padres o los cuidadores de un infante perciben la importancia para este de sus vínculos y actúan para protegerlos. Además pienso que en muchos cambios de colegio, esto ya a todas las edades, influye de modo poderoso este punto de las relaciones establecidas: cambiar significa en primer lugar cambiar las relaciones y así con nuevas relaciones crear una nueva oportunidad. Evidentemente en esos cambios influyen malos resultados académicos, pero en mi opinión para que se tome la decisión de un cambio de colegio deben darse ambos elementos conjuntamente: malos resultados y también mala relación con los profesores. No son los únicos motivos, pero son los motivos que más presentes se encuentran.

2013-04-28 13.17.25(0)Los profesores y profesoras de infantil son muy conscientes de la importancia del vínculo con sus alumnos. En mi opinión falta formación en educación emocional para que esa conciencia no se quede en la simple buena voluntad del docente y este adquiera herramientas para saber cuidarlo. Esto es una parte básica de la cualificación profesional del profesorado. Es decir, no se puede dejar a un simple buen hacer o buena actitud del docente, es necesario un aprendizaje específico, porque esta capacidad de crear vínculo se va a convertir en crucial para la profesionalidad del maestro.

Esto se hace especialmente agudo a las edades de la etapa de infantil, desde 0 a 6 años, aunque en mi opinión sigue siendo importante durante toda la educación aunque evidentemente el tipo de vínculo evoluciona y no es lo mismo la relación en infantil o en primaria o en secundaria.