De cerca nadie es normal

Resumen: la idea de ser normal es muy difícilmente manejable. Hay muchas cosas que son «normales», que se quedarían sin valoración: una puesta de sol, la sonrisa de un niño, la satisfacción de comerse un pastel, un beso, etc. la ventaja personal del concepto: nos hace sentirnos integrados en el ambiente en el que vivimos. Sin embargo quita el valor a lo que hacemos todos los días y nos introduce en una escala de valoración que es externa.

La frase da vueltas y ha sido el título de una película de Marcelo Mosenson y de una 16832112_scomedia de Aitana Galán y Luis García Araus. También se conecta con el cantautor brasileño Caetano Veloso. Pero independientemente del origen expresa una profunda verdad: cada ser humano es único, singular, distinto, diferente.

La frase también conecta con mi experiencia personal. He visto que, en cualquier ámbito del trabajo emocional, el concepto de normalidad, de ser normal es muy difícilmente manejable. Recuerdo incluso un curso en Roma en el año 1989, o sea que ha llovido desde entonces, donde se trataba de la aplicación del concepto en psicología y se llegaba a la conclusión de que no era operativo, lo mismo que el concepto de madurez. Ser normal y ser maduro, son dos conceptos muy poco operativos, incluso dañinos.

Hace unos días he vuelto a ver esos efectos dañinos de la idea de ser normal. Se hablaba de éxitos: «¿qué son éxitos en tu vida?», era la pregunta y una persona respondió, más o menos: «yo tengo una idea de lo que es normal y eso traza una raya, lo que sale por arriba son éxitos, lo que se va por abajo, son elementos a rectificar, comportamientos a cambiar. Lo que está en el campo de lo normal no es éxito, es lo que tiene que ser».

¿Qué problema tiene esta concepción interna (y que afecta a la propia valoración de la persona, a su autoestima)? Sencillamente que es falsa. Ese concepto de normal abarca lo que es normal para esa persona concreta, algo que cree que es normal en el ambiente en el que vive. Es decir, normal como mucho se puede referir a un ambiente concreto, bien delimitado. Es decir, y esta es una primera observación, limita la persona a un ambiente y la mide con ese ambiente.

Esta también es la ventaja personal del concepto: nos introduce en el ambiente, nos hace sentirnos integrados en el ambiente en el que vivimos, nos hace «normales», y visto así tiene un fuerte efecto tranquilizador y de inclusión social: hay un rechazo a todo lo que no se ve como normal, la persona «normal» evita el rechazo. Fijaros que hablo de rechazo, que a nivel emocional se sitúa en el asco como emoción básica: se está dentro o fuera.

Pero vamos a las dificultades del concepto. Hay muchas cosas que son «normales», en el sentido de que entran dentro de una norma, y que se quedarían sin valoración: una puesta de sol, la sonrisa de un niño, la satisfacción de comerse un pastel, un beso, etc. Cualquiera de esta cosa son normales, sí, pero son también muy valorables, quizá lo más valorable, lo que da sentido a la vida.

Pero el fondo del problema de la inexactitud del concepto de normal es cuando nos valoramos a nosotros mismos. El concepto de normal quita el valor a lo que hacemos todos los días, sencillamente porque tenemos que hacernos, pero que es la actividad que hace de nuestra casa un hogar, de nuestro trabajo algo en servicio de los demás y de sustento económico para nosotros mismos. No valorarnos esto y valorar solo lo extraordinario, nos deja a merced de que se cumplan cosas extraordinarias y nos hace vivir el cada día con una gran insatisfacción.

La trampa por tanto que encierra el concepto es que nos introduce en una escala de valoración que es externa, que valora lo que el muy concreto y particular entorno social valora, y elimina de ser valoradas muchísimas de las cosas que tenemos y/o hacemos. En el coloquio del que hablaba al principio una persona dijo que no valoraba que llevaba quince años casado, porque era lo normal en su vida. A mí me embargó una gran pena. Y me parece que es algo a veces muy metido en la cultura: has hecho lo que te toca, lo que tienes obligación… ¡caray!, no valorar 15 años de la propia vida gastados junto a otra persona, porque es lo normal estando casados.

Noor: autonomía y obediencia

Resumen: Cómo enfocar la relación cuando necesitamos que la niña nos haga caso. Por amenaza o a través del vínculo. El miedo es lo aparentemente más eficaz. Normalmente en tal caso estamos en nuestros fines, nuestras obligaciones. Me gusta verla que expresa lo que quiere de un modo tan decidido.2013-02-23 20.24.18

Noor ha ido adquiriendo mucha autonomía personal. Desde muy pequeña ha querido decidir cosas por sí misma. Pero ahora no voy a ese punto sino a uno relacionado que afecta  a la vida cotidiana. Hace dos días, en un día frio de este invierno, volviendo del colegio pasamos al lado de un  parque infantil y quiso que nos detuviésemos. A mí no me apetecía mucho y menos con el frio, pero cedi. Entonces empezó un forcejeo entre ambos primero para que no se quitase el abrigo, se lo quitó. Luego para que no se quitase las deportivas, se las quitó y andaba descalza a pesar de mis argumentos de que hacía frío, que en el verano sí, pero ahora no. Nada que hacer. Luego que se quita el chándal. Entonces para forzar le digo que como no me hace caso me voy a casa. E inicio el camino, ella viene detrás cuando desaparezco, me mira desde la esquina y vuelve al parque. Ya ha pasado tiempo y tenemos que irnos. Fuerte forcejeo con resistencia por parte de Noor, aunque por fin cede y nos podemos ir.

Mi punto es el siguiente, mi mujer consigue más rápidamente su acuerdo en momentos así porque le da un cachete en el trasero, en realidad hace que le da, más que le da. Se echa a llorar, pero hace lo que le dice. Yo que no amenazo que le pego consigo mucho menos en esos momentos de crisis, o en otros, por ejemplo ponerle el pijama por la noche. Yo no tengo la idea de obediencia: doy órdenes y ella obedece, sino de acuerdo.

Además me doy cuenta que en el momento en que me percibe de algún modo pendiente de ella, para vestirla, para salir, parece que lo aprovecha para no hacer lo que se le dice. Incluso he llegado en una ocasión a irme sin ella porque me toreaba, no hacía caso, sale corriendo, vuelve si le digo me voy y enseguida corre alejándose de nuevo.

Constato que a través del miedo se logra de forma más rápida resolver la situación, es DSC_0016mucho más rápido que apoyarse en el vínculo. La amenaza hubiera resuelto el problema de la niña en invierno en el parque descalza y sin abrigo de una manera rápida. Yo solo le dije que estaba enfadado porque no me hacía caso. Al día siguiente me decía: si te voy a hacer caso papá, como un eco de lo sucedido el día anterior.

También he comprobado que esos atascos de relación y dificultad de conseguir su acuerdo se producen habitualmente en situaciones de falta de sueño o de hambre, en general de malestar por su parte. La noche anterior le había costado mucho dormirse y estaba realmente cansada, parece como que en esos momentos ella no es capaz de encontrar la salida y se atasca.

No tengo una gran conclusión que sacar a lo que comento. Si que me parece que recurrimos a la amenaza de un cachete o cualquier otra porque necesitamos o creemos que necesitamos soluciones rápidas. Lo hacemos cuando hay cosas nuestras que nos urgen y la “terquedad” de la niña se ha convertido en un obstáculo para nosotros.

Por mi parte pienso que en esos momentos es donde se forja la relación, el vínculo con mi hija, y creo que en este momento es ya fortísimo, no solo el mío hacia ella, sino, sobre todo, el de ella hacia mí. Además a mi hay algo que me gusta que oponga una voluntad tan decidida: me parece que hace aflorar la personita que es ya, y que es capaz de oponerse a su padre y a su madre. Esto me parece muy importante.

Las lágrimas y los vínculos entre las personas

Resumen: Las lágrimas de tristeza, establecen vínculos. Las lágrimas generan compasión. La compasión abre una puerta en nosotros hacia los demás Unas buenas lágrimas instrumentales pueden abrir muchas puertas. Estamos conectados como especie. Las demás especies no lloran.tristeza-hombre-dolor-amor-gente-tA%ADo-10128127

Las lágrimas de tristeza, establecen vínculos entre las personas. Esto tiene algo de sorprendente porque la tristeza en realidad cierra, nos concentra sobre nosotros mismos para reparar nuestro daño emocional, nuestra pérdida.

Es decir, una emoción que nos cierra, la tristeza, cuando alcanza un grado elevado, en las lágrimas, despierta el interés de los demás, lleva a los demás a interesarse por la persona que llora.

Las lágrimas generan compasión en los demás. La compasión es el sentimiento que nos lleva a compartir el sufrimiento, la pérdida del otro, su necesidad.

llanto-y-mirada-perdidaLa compasión abre una puerta en nosotros hacia los demás y esa puerta puede llegar a ser tal que las lágrimas pueden ser utilizadas como «instrumento» de manipulación, de engaño. Unas buenas lágrimas instrumentales pueden abrir muchas puertas.

En cualquier caso y sobre todo, el hecho de que las lágrimas susciten compasión en los demás y detrás de la compasión el deseo de ayudar, habla de nuevo de la  fuerte trabazón social del ser humano. Estamos conectados como especie, de modo que cuando alguien sufre y necesita ayuda, los demás sencillamente por la expresión de ese llanto se encuentran inclinados a prestar esa ayuda. Mientras que quien llora puede dedicarse a reparar y sanar sus heridas.

A nivel de significados, la actitud que genera la compasión la consideramos humana. Es humano aquel que responde a las lágrimas con la propia actitud de ayuda. Es decir que consideramos este rasgo como muy destacado en la raza humana, un rasgo que la hace distinta es ayudarse unos a otros tener un sentimiento que nos hace tomar conciencia de la necesidad de los otros y sentir el impulso a ayudar.

Esta especificidad llega al punto que las demás especies no lloran, ni ssb10064243g-002iquiera los neanthertales. Llorar es un síntoma fuertemente emocional y fuertemente humano. Indica precisamente la importancia enorme de la emoción en la especie humana, uno de sus rasgos más específicos.

Me voy a permitir añadir al tema la opinión de alguien con mayor autoridad que la mía: Herbert Marcuse, el filósofo de la liberación sexual, quien, después de haber dado muchas vueltas al tema, le dijo a su amigo también filosofo Habermas, en la sala de cuidados intensivos, dos días antes de su muerte: «¿ves?; ahora se en que se fundan nuestros juicios valorativos más elementales: en la compasión, en nuestro sentimiento por el dolor de los otros».

El giro de la publicidad: hacia las personas y su autoestima. Campofrío, navidad 2012.

Resumen: Campofrío ha pegado un giro a la publicidad, desde el producto a las personas. Y se ha enfocado en la autoestima nacional, reconociendo los logros. No se puede estar mucho tiempo sin algún reconocimiento, años de malas noticias, porque desilusiona. Luego logros y éxitos obtenidos y ver que lo importante es lo que se refiere a la vida y a la felicidad. Con eso se pueden conseguir las metas.

La publicidad tiene una ventaja: para hacer llegar su mensaje debe estar muy pegada a la campofriogente, a las necesidades de la gente. La gente aquí es la gente normal, la gente de la calle, lo que se denomina opinión pública, pero que por manido y manipulado ha dejado de ser opinión de peso. Para la publicidad no.

Y campofrío ha sabido recoger el estado de ánimo en su campaña de navidad, girando su anuncio del producto que busca vender, hacia las personas, las personas concretas que pasan a ser protagonistas.

El centro del anuncia es la autoestima nacional, trenzada a través de la elaboración del curriculum vitae. La autoestima es una necesidad, la necesidad de reconocimiento, que se alimenta con los logros. Y el texto del anuncio es ir recorriendo los logros de españoles: el deporte, el tren de alta velocidad, los oscars, etc.campofrio_8834_645x

Campofrío se ha dado cuenta de esta necesidad y ha apuntado directo a ese reconocimiento de las personas, de ahí el giro radical y la incidencia del anuncio que ha acertado con el corazón de mucho. Son razones del corazón.

La autoestima, tanto la personal como la social es necesaria, es necesaria para emprender tareas grandes. No podemos estar mucho tiempo solo con malas noticias, cogeríamos el mismo desánimo que un alumno al que le suspenden todos los exámenes durante 7 meses seguidos. Y llevamos años de malas noticias. Por eso un poco de reconocimiento restablece también la verdad, la verdad sobre nosotros.

campofrio2Lo importante es lo que se refiere a la vida y a la felicidad de las personas. Con eso se puede lograr cualquier meta.

Me ha parecido oportuno hacer por nuestra parte este reconocimiento a Campofrío porque ha demostrado tener Inteligencia emocional

El tacto y la caricia, la comunicación y la persona

Resumen: la caricia no es simplemente un contacto físico, es un contacto humano y tiene un significado. La caricia o el abrazo dice al otro que le considero como alguien semejante a mí. El tacto, la caricia, el beso y el abrazo, comienzan por ser una necesidad en la persona. El contacto físico introduce en el mundo personal y por tanto humano. Sigue leyendo