Vallés Arándiga, Antonio y Vallés Tortosa, Consol. Programa para el desarrollo de la inteligencia emocional (DIE). Editorial EOS.

Entrada elaborada por Nuria Pérez Galán, profesora de ESO.

6394426_sEste texto contiene una serie de fichas relacionadas con la educación emocional para realizar con los alumnos. Está estructurado en cinco libros:

  1. Primer ciclo de Primaria.
  2. Segundo ciclo de Primaria.
  3. Tercer ciclo de Primaria.
  4. Primer ciclo de Secundaria.
  5. Segundo ciclo de Secundaria y Bachillerato.

Cada uno de ellos está a su vez dividido en cinco bloques:

  1. Evaluando tus emociones. Contiene cuestionarios para evaluar la autoestima, las habilidades sociales y las habilidades de inteligencia emocional.
  2. Las emociones. Conociéndolas. Se explican las emociones, y los estados de ánimo y se pretende que los alumnos sean capaces de reconocerlas en sí mismos y en los demás.
  3. Las emociones negativas. Se presentan las emociones negativas y se plantean tareas de aprendizaje para cambiar estas emociones negativas por otras positivas a través de diferentes técnicas.
  4. Las emociones positivas. Se presentan las emociones positivas y se plantean tareas de aprendizaje para localizar estas emociones en los demás.
  5. La empatía. Entendiendo lo que sienten los demás. Se trabajan las habilidades necesarias para reconocer emociones y estados de ánimo en los demás para poder ponernos en su lugar y facilitar la comunicación.
  6. Las habilidades emocionales y las habilidades de comunicación. Se trabajan habilidades que constituyen la inteligencia emocional y habilidades de comunicación. Se utiliza el método de resolución de conflictos.

Sólo viendo el índice nos hacemos idea de cuál es el enfoque teórico que guía este programa (algo que deja claro en la introducción). Claramente divide las emociones en negativas  y positivas e intenta buscar la forma de sustituir las primeras por las segundas a través de diferentes técnicas. Esta línea de trabajo es contraria a la que defiende el ISIE, según la cual hay emociones agradables y desagradables. Todas ellas son válidas, pues cada una nos aporta una información diferente y se trata de reconocerlas y aprender a interpretar lo que cada una de ellas nos quiere decir. De forma que sí queremos seguir esta línea, serían aprovechables los bloques 1, 2, 5 y 6, no el 3 y el 4 que nos hablan de emociones positivas y negativas. Aún así, el resto de los bloques están impregnados por este concepto de emociones positivas y negativas, por lo que tendríamos que seleccionar bien las fichas a utilizar.

En cada bloque se combinan explicaciones teóricas acerca de las emociones y actividades para que los alumnos sean capaces de reconocerlas en sí mismos y en los demás. 

Las actividades son en su mayoría de lápiz y papel. Aunque en las orientaciones metodológicas se recomienda utilizar dinámicas de grupo para enriquecer las actividades, no hay ninguna indicación concreta del tipo de dinámica a utilizar para cada actividad. También se insiste en este apartado en la importancia de utilizar las propias experiencias de los alumnos y los conflictos que surgen a diario en el aula para complementar los ejemplos que aparecen en el texto. Sin embargo tampoco ofrece indicaciones para cada actividad en este aspecto, como tampoco lo hace para la puesta en común de lo que han contestado en las fichas. Se echan de menos por tanto actividades en grupo o dinámicas que puedan enriquecer la escucha, el diálogo y la empatía entre los alumnos.

Desde luego los materiales necesarios son sencillos, pues sólo necesitamos las fotocopias de las fichas, y en algún caso algún material que hay que pedir que los alumnos traigan de casa, como alguna fotografía, o materiales que habitualmente tenemos en las clases, como pinturas, diccionarios, etc.

Por otra parte, el programa es muy extenso para abarcarlo sólo en las sesiones de tutoría, sobre todo en secundaria, ya que para ello tendríamos que trabajar exclusivamente a lo largo del año la inteligencia emocional. Y aunque en mi opinión sería una inversión muy beneficiosa, implicaría que los claustros estuviesen de acuerdo en ello, cosa que no siempre es posible. Aún así, es posible seleccionar algunas de estas fichas como material base para el trabajo en las tutorías en función de las sesiones de las que dispongamos en nuestra programación para dedicar al trabajo con las emociones.

Opinión: Este programa para el trabajo de la inteligencia emocional en el aula para primaria y secundaria es un material sencillo y estructurado, pero que está enmarcado en el concepto de que existen emociones negativas y positivas y de que hay que sustituir unas por otras, línea de trabajo contraria a la que defiende el ISIE, según la cual hay emociones agradables y desagradables y todas ellas son válidas. Se combinan explicaciones teóricas y actividades prácticas relacionadas con las emociones. Me parece un material útil, no en su totalidad, pero sí para seleccionar algunas fichas que sirvan para presentar el tema e iniciar el trabajo con los alumnos.

Pascual-Cuadrado, Actividades para educación emocional en la ESO

Entrada elaborada por Ana Mª Menéndez Fernández

9318672_sPascual Ferris, V. Cuadrado Bonilla, M. (Coord.) “Educación Emocional: Programa de actividades para Educación Secundaria Obligatoria”. Monografías Escuela Española. Editorial CISS Praxis. 2001

Resumen: Esta obra es un programa destinado a profesores de secundaria y educadores interesados por trabajar inteligencia emocional con los adolescentes. Se trata de una colección de ejercicios prácticos, estructurados de manera que se pueden hacer en una sesión de clase y, generalmente, dentro del aula, con poco material y con un desarrollo asequible al grupo y al espacio de un aula. Se centra en el reconocimiento de las emociones y en cómo manejarlas.

Tenemos delante una colección de actividades de educación emocional, organizadas en forma de programa, con sus objetivos, contenidos, actividades y evaluación. Se divide en dos partes, la primera destinada a chicos/as de 12 a 14 años y la segunda destinada a chicos/as de 14 a 16 años. Cada una de estar partes está dividida en cinco bloques:

  1. control emocional,
  2. habilidades de vida,
  3. autoestima,
  4. conciencia emocional
  5. habilidades socio-emocionales.

En cada uno de estos bloques se presentan cinco actividades.

El libro está pensado para trabajar en forma de programa, es decir, planteando unos objetivos y buscando las actividades que puedan llevar a la consecución de dichos objetivos. También se pueden utilizar las actividades por separado dentro de un programa de acción tutorial en educación formal o cualquier otro en educación no formal (grupos de ocio y tiempo libre, etc), eligiendo según las necesidades del grupo con que se trabaja.

Las actividades están descritas de una forma sencilla y práctica, la mayoría requieren de materiales muy fáciles de conseguir como fotocopias de cuestionarios, pinturas de colores, folios, etc. Aunque algunas se realizan con ropa cómoda, en espacios amplios que permitan la expresión y el movimiento, o con colchonetas para la relajación, aunque son las menos.

Muchas actividades tienen una parte de trabajo personal, una segunda parte de trabajo en grupo, sea pequeños grupos o gran grupo y una puesta en común de

La mayoría de las actividades tienen una autoevaluación al final para que el alumno valore cómo se ha sentido y qué cree que le ha aportado la actividad.

Material práctico y útil, fácilmente llevable a la realidad del aula por la sencillez de las actividades y la claridad con que están diseñadas. Puede ser muy interesante para tener un programa de educación emocional o como material de apoyo del tutor para complementar el programa de acción tutorial del centro. Por otro lado, muchas de las actividades son bastante conocidas, lo que no hace que sean menos valiosas y permiten que el profesor o educador pueda llevarlas a cabo con mayor seguridad.

El bloque de trabajo del primer ciclo de la ESO se centra más en lo que podríamos llamar la alfabetización emocional, aprender a reconocer las emociones y darles nombre, reconocer los valores propios que orientan la forma de vivir, manejar emociones difíciles como la ira o la frustración. La propuesta en este último caso difiere del enfoque del ISIE, ya que trata las emociones como positivas y negativas y propone sustituir estas últimas por otras del tipo positivo, en lugar de valorar todas las emociones como válidas aunque sean menos agradables.

El bloque destinado al segundo ciclo de ESO propone cauces de expresión de las emociones, el autoconocimiento y estrategias de afrontamiento de la realidad, en este caso propone el reconocimiento de las emociones, la reflexión y la asertividad como herramientas para el éxito.

Opinión: los autores siguen el modelo de competencias emocionales elaborado por Bisquerra, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y en mi opinión ofrecen un modelo coherente traducido a una forma práctica para aplicar la educación emocional. Libro útil para los profesores que quieran implementar la educación emocional en sus clases.