Noor: autonomía y obediencia

Resumen: Cómo enfocar la relación cuando necesitamos que la niña nos haga caso. Por amenaza o a través del vínculo. El miedo es lo aparentemente más eficaz. Normalmente en tal caso estamos en nuestros fines, nuestras obligaciones. Me gusta verla que expresa lo que quiere de un modo tan decidido.2013-02-23 20.24.18

Noor ha ido adquiriendo mucha autonomía personal. Desde muy pequeña ha querido decidir cosas por sí misma. Pero ahora no voy a ese punto sino a uno relacionado que afecta  a la vida cotidiana. Hace dos días, en un día frio de este invierno, volviendo del colegio pasamos al lado de un  parque infantil y quiso que nos detuviésemos. A mí no me apetecía mucho y menos con el frio, pero cedi. Entonces empezó un forcejeo entre ambos primero para que no se quitase el abrigo, se lo quitó. Luego para que no se quitase las deportivas, se las quitó y andaba descalza a pesar de mis argumentos de que hacía frío, que en el verano sí, pero ahora no. Nada que hacer. Luego que se quita el chándal. Entonces para forzar le digo que como no me hace caso me voy a casa. E inicio el camino, ella viene detrás cuando desaparezco, me mira desde la esquina y vuelve al parque. Ya ha pasado tiempo y tenemos que irnos. Fuerte forcejeo con resistencia por parte de Noor, aunque por fin cede y nos podemos ir.

Mi punto es el siguiente, mi mujer consigue más rápidamente su acuerdo en momentos así porque le da un cachete en el trasero, en realidad hace que le da, más que le da. Se echa a llorar, pero hace lo que le dice. Yo que no amenazo que le pego consigo mucho menos en esos momentos de crisis, o en otros, por ejemplo ponerle el pijama por la noche. Yo no tengo la idea de obediencia: doy órdenes y ella obedece, sino de acuerdo.

Además me doy cuenta que en el momento en que me percibe de algún modo pendiente de ella, para vestirla, para salir, parece que lo aprovecha para no hacer lo que se le dice. Incluso he llegado en una ocasión a irme sin ella porque me toreaba, no hacía caso, sale corriendo, vuelve si le digo me voy y enseguida corre alejándose de nuevo.

Constato que a través del miedo se logra de forma más rápida resolver la situación, es DSC_0016mucho más rápido que apoyarse en el vínculo. La amenaza hubiera resuelto el problema de la niña en invierno en el parque descalza y sin abrigo de una manera rápida. Yo solo le dije que estaba enfadado porque no me hacía caso. Al día siguiente me decía: si te voy a hacer caso papá, como un eco de lo sucedido el día anterior.

También he comprobado que esos atascos de relación y dificultad de conseguir su acuerdo se producen habitualmente en situaciones de falta de sueño o de hambre, en general de malestar por su parte. La noche anterior le había costado mucho dormirse y estaba realmente cansada, parece como que en esos momentos ella no es capaz de encontrar la salida y se atasca.

No tengo una gran conclusión que sacar a lo que comento. Si que me parece que recurrimos a la amenaza de un cachete o cualquier otra porque necesitamos o creemos que necesitamos soluciones rápidas. Lo hacemos cuando hay cosas nuestras que nos urgen y la “terquedad” de la niña se ha convertido en un obstáculo para nosotros.

Por mi parte pienso que en esos momentos es donde se forja la relación, el vínculo con mi hija, y creo que en este momento es ya fortísimo, no solo el mío hacia ella, sino, sobre todo, el de ella hacia mí. Además a mi hay algo que me gusta que oponga una voluntad tan decidida: me parece que hace aflorar la personita que es ya, y que es capaz de oponerse a su padre y a su madre. Esto me parece muy importante.

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