Un caso de bajo rendimiento escolar en primaria

Marta Bermudez. Licenciada en psicología con formación en Orientación Educativa, Inteligencia Emocional, Psicoterapias y Coaching. EMOTIVA Centro para el Cambio. www.emotivacpc.es

La inteligencia emocional, podría resumirse como la capacidad que tenemos para identificar y gestionar nuestras emociones y las de los demás. Las emociones están en nosotros y nos acompañan a cualquier parte (al trabajo, al parque, al cole…).

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Dislexia: Atención en el aula desde un marco positivo.

Carolina Pérez Ruiz. Maestra Audición y Lenguaje, Especialista en Psicología Positiva  e Inteligencia Emocional. www.emotivacpc.es

La dislexia puede definirse como una dificultad de aprendizaje de la lecto-escritura, que afecta a la distinción de letras o grupos de letras, memorización, falta de ritmo, dificultades para su orden y colocación, en la sintáxis… y, por lo tanto, dificultades generalizadas en la integración de todos los aprendizajes en relación directa con los procesos lecto-escritores.5252884_s

Cuando los alumnos potenciales de dislexia llegan a Primaria, sin tener trabajadas habilidades previas y sin diagnosticar, enfrentarse a las tareas propias del ciclo se hace muy dificultoso y también muy frustrante, porque se encuentran sin recursos  y, a menudo, comienzan a aparecer síntomas de afectación emocional.

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Coral López y Carmen Valls. Coaching educativo.

Coral López Pérez y Carmen Valls Ballesteros. “Coaching educativo. Las emociones al servicio del aprendizaje”. Biblioteca de innovación educativa. Editorial SM.

Entrada escrita por Nuria Pérez Galán, profesora de secundaria.

En este libro, se presenta un modelo educativo, utilizando no sólo las Coachingherramientas del coaching, sino también del aprendizaje cooperativo y el aprendizaje experiencial.

Define el coaching como “una forma de acompañamiento que tiene por objetivo el aprendizaje, desarrollo y crecimiento de individuos o grupos de una forma personalizada”. Lo importante es que añaden que es la parte emocional o relacional la que potencia o limita el cambio.

Las autoras, desde un enfoque del coaching que se nutre fundamentalmente de corrientes sistémicas y psicodinámicas y del mundo de management, hacen referencia a lo largo de todo el libro a la importancia de las emociones en los procesos de aprendizaje y de cómo sólo si hay una adecuada gestión emocional es posible el cambio en los alumnos. Y proponen un cambio en las actitudes y herramientas no sólo de los profesores, sino también de los directores y equipos directivos de los centros para poder trabajar esto en los claustros, las aulas, con las familias y con los alumnos.

Para ello proponen un proceso de coaching experiencial que consta de 7 pasos:

  1. Definición del contrato. Establecimiento de límites, roles, reglas, expectativas… Lo sistematizan en la regla 3T+2R (tiempos, asignación de tareas, demarcación de territorios, distribución de roles y preservación de las reglas).
  2. Construcción de la relación. Aquí proponen el cambio del papel de profesor al de docente-coach, en el cual el profesor no es el experto, sino un facilitador del aprendizaje.
  3. Experiencia concreta. Abrir espacios en los que validar la experiencia del otro.
  4. Observación reflexiva del dilema o reto. En esta fase es en la que se generan posibles opciones y los obstáculos que encontramos para conseguir la meta.
  5. Generación de nuevo pensamiento. Se trata de generar nuevas creencias a partir de las fases anteriores.
  6. Integración de nuevos comportamientos. Planificación de una experimentación activa en la vida real a partir de los nuevos pensamientos generados.
  7. Cierre. Revisión del aprendizaje y de las sensaciones que se han producido en cada fase.

Aplicando este proceso en las aulas, se destaca la importancia del principio de curso para definir la tarea primaria del grupo, la misión y los valores dentro del aula, los derechos, deberes, normas, acuerdos, compromisos, reglas y procedimientos que van a imperar durante el curso, establecer un contrato psicológico en el que los alumnos recojan las expectativas que tienen del profesor y a la inversa y plantear los objetivos concretos que se plantean.

El cambio fundamental que propone este libro es sin duda el cambio de rol del profesor en el aula. Se trata de transformarse en un docente-coach, que tiene una serie de características, que a modo de las tres actitudes rogerianas, pretenden conseguir que la relación con los alumnos les permita ser como un catalizador del proceso de aprendizaje. Estas actitudes son:

  • No saber. El profesor no es la fuente de conocimiento. Son los alumnos quienes generan el aprendizaje.
  • Aprender a escuchar.
  • No juzgar.
  • Recoger la emoción. Dar espacio a las emociones, para poder nombrarlas, normalizarlas y poder pensar en ellas.
  • No reaccionar. Dejar un espacio para la reflexión entre la emoción y la acción.
  • Re-encuadrar. Generar nuevas perspectivas y con ello nuevas posibilidades.

Recogiendo todo lo anterior y basándose ya más en el aprendizaje cooperativo y experiencial que en el coaching, las autoras proponen un modelo didáctico y metodológico que llaman eCed (emocional, cooperativo, experiencial y dinámico). En él nos presentan un trabajo por rincones de aprendizaje en el que hay seis espacios que hay que recorrer en algún momento del proceso (motiva, enfoca, digiere, recuerda, critica, experimenta).

En los últimos capítulos del libro dedican un espacio para hablar de cómo conseguir un ambiente positivo en el aula para facilitar el aprendizaje, el trabajo de procesos de coaching grupal, la resolución de conflictos y el trabajo con las familias.

Finalmente hay un anexo en el que se presentan diferentes fichas que se pueden utilizar en el aula como herramientas para aplicar la metodología que se ha presentado. También a lo largo del libro propone dinámicas concretas que se pueden aplicar con los alumnos.

Opinión: Este libro presenta una aplicación del coaching a la escuela, fundamentalmente en el papel del profesor que se transforma en docente-coach. Tal vez queda un poco más difusa su aplicación en los procesos que propone, ya que parece que se da poca importancia a definir bien las metas individuales y grupales de los alumnos y a reflexionar sobre las opciones y obstáculos que se encuentran para conseguirlas (fundamental todo ello en los procesos de coaching). En cualquier caso, lo que destaca y desde mi punto de vista es especialmente importante es que propone la introducción del aspecto emocional en las aulas, generar espacios para que los alumnos puedan nombrar y reflexionar acerca de sus emociones, sin juzgarlas. Aunque la metodología pueda ser más o menos cuestionable, lo que está claro es que puede ser un buen libro para motivar a los profesores para el cambio, que ha de empezar por ellos mismos, para conseguir que sus alumnos consigan aprendizajes significativos, ayudándoles a gestionar sus emociones y haciendo de sus aulas lugares privilegiados para una educación integral. También ofrece herramientas muy concretas que se pueden utilizar en el aula.

Desde el punto de vista del coaching emocional se echa de menos una tipología emocional y la conexión central para convertir las emociones en guía de conducta: la conexión entre emoción y la necesidad de cada persona. También el libro deberá ser completado con las herramientas adecuadas para la gestión emocional. Aunque todo esto quizá ya es demasiado para un solo libro que tiene el mérito fundamental de apuntar en el camino correcto: el de un profesor en un docente-coach e indicar las vías para ello.

Noor y la flor de lavanda

Resumen: Noor ha cogido hoy una flor de lavanda para llevársela a su profesora del colegio. El comportamiento implica connaturalidad con el regalo, el adorno y la belleza, elementos todos conectados con el sistema emocional. La niña percibe intuitivamente la importancia del vínculo para ella y lo cuida.

Hoy ha ocurrido un suceso muy sencillo pero también muy profundo con Noor. Desde el lavanda3comienzo de esta semana Noor ha recomenzado las clases. Ha ido super-contenta a la escuela de nuevo, con ese andar saltarín que se asemeja a un baile que los niños utilizan y que les muestra alegres, abiertos. Allí se ha reencontrado con su profesora, la misma del curso pasado con la que tiene una relación excelente.

Ayer, en el camino de la escuela, después de pasar al lado de un matorral de lavanda de jardín, que está en el camino al colegio, me pidió volver para coger una flor para su profesora. Se trata de un matorral no excesivamente florido ahora que estamos en septiembre. Como ya habíamos cruzado un semáforo de una calle compleja, yo no le hice mucho caso y le dije, mañana lo cogemos. Hoy hemos vuelto a pasar delante del matorral de flor de lavanda, yo ya me había olvidado de lo sucedido ayer, pero Noor se ha detenido y me ha pedido de nuevo que le cogiese una flor para su profe. A mi una sola flor de lavanda me parecía poco y he empezado a cogerle un ramito. A ella le daba igual, quería una para llevarla a su profe. Al final con dos flores de lavanda hemos llegado al cole y es lo primero que le ha dado a la maestra al verla.

2013-08-29 13.02.16Me sorprende este comportamiento que implica una conciencia de que el regalo y el adorno son importantes para mostrar vinculación afectiva. Noor no ha aprendido en casa a regalar flores. Si ha visto ramos de flores en algún sitio, no es que la flor de lavanda se parezca mucho a ellos, más bien parece un acompañamiento de un ramo de flores. Para ella sin embargo ha sido suficiente.

Me sorprende también la idea del regalo, la idea de llevar algo por nada. Noor no tiene demasiada conciencia todavía de lo tuyo y lo mío. En casa todo es suyo y si quiere algo que no tenemos me pide que lo compre. Esto ya lo ha adquirido. Aquí ha tenido claro que podía coger una flor y llevarla a la profesora. El comportamiento le ha nacido natural.

Regalo, adorno y detrás de ello la belleza. 3 elementos importantes ligados al sistema emocional, que han sido descubiertos naturalmente por Noor. Querer regalar y querer regalar algo bonito es algo que apunta directamente a los vínculos. Un vínculo sitúa en ese mundo del regalo, de lo gratis, pero también de lo valioso para la persona, y lo valioso viene significado por la belleza.lavanda1

Una niña de 3 años (33 meses), ya ha entrado en todo ese mundo, que es un mundo afectivo y de importancia de la relación. Vive naturalmente en él. No hace falta que nadie se lo enseñe. Una niña de esa edad ya cuida naturalmente sus relaciones, sus vínculos, y lo cuida del modo más afectivo posible: con regalos.

El coaching emocional en la educación, ser un buen jardinero

Resumen: Se explica que es la confianza en las personas desde el prisma de la tendencia actualizante tal como la entendía Carl Rogers. La confianza es imprescindible para establecer un proceso de coaching, también lo es de un modo más amplio en la educación, es la base que permite a las personas realizar aprendizajes significativos.

El coaching se fundamenta en la confianza en las personas. Sin esa confianza básica en la 14298455_spersona que tenemos delante, en el caso de la educación, en el alumno, no es posible realizar un proceso de coaching. En mi opinión, no es posible tampoco que sin esa confianza que cualquier alumno realice aprendizajes significativos. Es en una relación de confianza donde se realiza el aprendizaje humano. Esa confianza está en la base del coaching.

Carl Rogers entendía que en las personas existe una fuerza de raíz biológica que empuja a vencer las dificultades, conservar los logros y actualizar el potencial de cada persona, y la denominaba: tendencia actualizante. Se trata, por tanto, de una tendencia natural al desarrollo completo presente en el ser humano (y en los demás seres vivos). En su manera de entender a la persona, es la única fuerza motivacional del desarrollo humano.

Su manera de explicarlo era la siguiente: «Recuerdo que en mi niñez guardábamos nuestra provisión de patatas para el invierno en el sótano, varios pies debajo de una pequeña ventana. Las condiciones eran desfavorables, sin embargo de las patatas salían unos retoños que eran una especie de expresión desesperada de la tendencia direccional que he estado describiendo. Nunca llegarían a ser una planta, nunca realizarían su potencial real. Pero bajo las circunstancias más adversas, luchaban por llegar a ser» (Carl Rogers en “El poder de la persona”).

Y se puede decir que Y, si esta FUERZA la tiene una patata… ¿NO LA TENDRÁ UN SER HUMANO? Desde luego es muy distinto educar teniendo esta creencia o no teniéndola. Para el coaching emocional es imprescindible. Educar pensando que la persona tiene en si mismo la capacidad y la fuerza para lo que es bueno para ella es un clave. Se trata de las necesidades de la persona, necesidades que el profesor debe aprender a detectar en sus alumnos. Este esquema precisa de una fuerte dosis de empatía, de comprender la situación de la persona y sus necesidades operantes en cada momento de su existencia. Desde este prisma vamos a entender sus reacciones y su conducta dirigida precisamente por su tendencia actualizante. Por decirlo de un modo directo: se trata de la tendencia actualizante del alumno y no la del profesor, es la situación concreta y particular del alumno la que va a marcar la dirección y sentido de la tendencia actualizante. Este giro es clave tanto para el coaching como para la educación.

Por ello nuestra conclusión, como una premisa necesaria para el coaching es: Confía en la tendencia actualizante tanto de la persona como de los equipos. El coaching emocional busca precisamente la activación o desbloqueo de esa fuerza, no puedes desbloquearla si no confías en ella.

Por supuesto que la tendencia actualizante puede ser obstruida, tenemos casos delante todos los días, pero no se puede destruir sin destruir al organismo. La mejor manera de actuación de un profesor es precisamente desbloquear la tendencia actualizante, para ello tiene que entender la persona y sus circunstancias y proporcionarle el mejor terreno para crecer. Por eso la imagen del profesor es la del buen jardinero.

Ámbitos de aplicación del coaching en la educación

Resumen: Se incluye una lista de los ámbitos de aplicación del coaching en educación y además del aula aparecen los equipos directivos y los demás equipos de trabajo de la multiforme organización escolar. Se incide de modo especial en la aplicación a las tutorías con padres y alumnos. También en las necesidades del departamento de orientación. Para la atención a la diversidad y la inclusión resulta una herramienta imprescindible.

Voy a hacer una entrada muy práctica sobre la aplicación del coaching en la educación: 10122254_sdónde se aplica, que sería tanto como responder: para qué sirve el coaching en la educación.

Veamos una lista de esos ámbitos de aplicación:

1.       Dirección y Titularidad.

2.       Equipos de trabajo.

3.       Tutorías con padres y alumnos.

4.       Departamento de Orientación.

5.       Atención a la diversidad y situaciones “especiales”.

6.       Día a día en el aula: fijación y consecución de objetivos de grupo o individuales.

He dejado para el último la aplicación en el aula, que es quizá la primera idea que se tiene de aplicación en una organización educativa, para subrayar que la escuela, como organización, tiene muchos ámbitos diversos, es una organización compleja y dentro de ella el coaching puede tener aplicaciones variadas. A estas me voy referir en esta entrada, dejando el aula para otras posteriores.

La primera es la de aplicación al equipo directivo de la escuela y también, en su caso, al equipo titular de la entidad que posee el colegio y quizá otros. No hay que olvidar que el coaching nació y se ha desarrollado con los directivos de las empresas y organizaciones y los colegios también son organizaciones. En el equipo directivo, trabajando por metas con la metodología del coaching de equipos se consigue una mejora sustancial de la comunicación y detrás de ella de la eficacia del trabajo de todo el equipo directivo. Esta metodología se puede transferir a todos los equipos de trabajo del colegio.

Una aplicación especial y de gran eficacia es la aplicación a las tutorías con padres y alumnos, lo que implica una formación específica del claustro implicado. De modo específico, el cambio en las tutorías con padres transforma el centro educativo en una organización sensible al entorno y a las necesidades de los padres que acuden al centro para llevar a sus hijos. A la larga esto implica un cambio en profundidad. La aplicación del coaching a las tutorías con alumnos incide en el centro de todo el trabajo de la educación: la relación profesor-alumno. En ISIE hemos dado muchos cursos a profesores para implementar el coaching en las tutorías de padres y alumnos y es un buen punto de comienzo, práctico y útil, para implementar el coaching.

El coaching en el departamento de orientación es una herramienta necesaria y normalmente los orientadores la demandan. Tiene unas características especiales porque se pone el énfasis en relaciones individuales. Los múltiples cursos que hemos realizado en ISIE desde hace ya muchos años con orientadores avalan la validez de la herramienta.

El coaching para la atención a la diversidad es una herramienta clave ya que precisamente el coaching, especialmente el coaching emocional, es un modo de ajustarse a las necesidades particulares de cada persona. Es decir hace al docente sensible a las necesidades reales de cada uno de sus alumnos. De hecho el coaching es una muy buena herramienta de inclusión, en mi opinión particular imprescindible hoy.

Espero haber dado alguna orientación sobre las posibilidades del coaching en la escuela hoy y haber contribuido a clarificar sus aplicaciones concretas.