EL TIEMPO FUERA (DEL AULA): ¿Es útil la distancia como castigo?

Carolina Pérez Ruiz. Maestra Audición y Lenguaje, Especialista en Psicología Positiva  e Inteligencia Emocional. EMOTIVACPC. www.emotivacpc.es

La estrategia del “tiempo fuera” es utilizada para modificación de conducta, como castigo, con aquellos alumnos que  no presentan un comportamiento adecuado en aula, transgreden las normas, agreden y boicotean, en un momento dado, la actividad o el clima en clase. Consiste en expulsar, durante un corto período de tiempo, al alumno fuera del aula, para que reflexione sobre su comportamiento, que no es aceptado por el grupo y no puede permanecer con el resto de sus compañeros si no respeta las normas establecidas.

castigo en aula

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Sorpresa, curiosidad e interés en el aprendizaje

La sorpresa es la emoción básica que nos abre a la novedad a las nuevas percepciones. En la familia de la sorpresa se encuentran la curiosidad y el interés. Son emociones claves para el aprendizaje. La lectura de la curiosidad la realizo siguiendo a David Beswick.

investigando

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Dislexia: Atención en el aula desde un marco positivo.

Carolina Pérez Ruiz. Maestra Audición y Lenguaje, Especialista en Psicología Positiva  e Inteligencia Emocional. www.emotivacpc.es

La dislexia puede definirse como una dificultad de aprendizaje de la lecto-escritura, que afecta a la distinción de letras o grupos de letras, memorización, falta de ritmo, dificultades para su orden y colocación, en la sintáxis… y, por lo tanto, dificultades generalizadas en la integración de todos los aprendizajes en relación directa con los procesos lecto-escritores.5252884_s

Cuando los alumnos potenciales de dislexia llegan a Primaria, sin tener trabajadas habilidades previas y sin diagnosticar, enfrentarse a las tareas propias del ciclo se hace muy dificultoso y también muy frustrante, porque se encuentran sin recursos  y, a menudo, comienzan a aparecer síntomas de afectación emocional.

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Aprendizaje, juego y emociones

Recojo la idea fundamental de esta entrada de Samer Soufi: http://samersoufi.blogspot.com.es/2014/04/principios-esenciales-del-aprendizaje-y.html

Samer Soufi se plantea el éxito de los videojuegos en muy pocos años para conseguir enganchar a millones y millones de jugadores, partiendo de cero, es decir de su no existencia. Indica 4 leyes de la gamificación (aprendizaje a través del juego) por las que los juegos enganchan, leyes que yo voy a interpretar aquí desde el punto de vista emocional. Así que es interesante leer la entrada de Samer Soufi. Las citas entre comillas son siempre de esa entrada.

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Coral López y Carmen Valls. Coaching educativo.

Coral López Pérez y Carmen Valls Ballesteros. “Coaching educativo. Las emociones al servicio del aprendizaje”. Biblioteca de innovación educativa. Editorial SM.

Entrada escrita por Nuria Pérez Galán, profesora de secundaria.

En este libro, se presenta un modelo educativo, utilizando no sólo las Coachingherramientas del coaching, sino también del aprendizaje cooperativo y el aprendizaje experiencial.

Define el coaching como “una forma de acompañamiento que tiene por objetivo el aprendizaje, desarrollo y crecimiento de individuos o grupos de una forma personalizada”. Lo importante es que añaden que es la parte emocional o relacional la que potencia o limita el cambio.

Las autoras, desde un enfoque del coaching que se nutre fundamentalmente de corrientes sistémicas y psicodinámicas y del mundo de management, hacen referencia a lo largo de todo el libro a la importancia de las emociones en los procesos de aprendizaje y de cómo sólo si hay una adecuada gestión emocional es posible el cambio en los alumnos. Y proponen un cambio en las actitudes y herramientas no sólo de los profesores, sino también de los directores y equipos directivos de los centros para poder trabajar esto en los claustros, las aulas, con las familias y con los alumnos.

Para ello proponen un proceso de coaching experiencial que consta de 7 pasos:

  1. Definición del contrato. Establecimiento de límites, roles, reglas, expectativas… Lo sistematizan en la regla 3T+2R (tiempos, asignación de tareas, demarcación de territorios, distribución de roles y preservación de las reglas).
  2. Construcción de la relación. Aquí proponen el cambio del papel de profesor al de docente-coach, en el cual el profesor no es el experto, sino un facilitador del aprendizaje.
  3. Experiencia concreta. Abrir espacios en los que validar la experiencia del otro.
  4. Observación reflexiva del dilema o reto. En esta fase es en la que se generan posibles opciones y los obstáculos que encontramos para conseguir la meta.
  5. Generación de nuevo pensamiento. Se trata de generar nuevas creencias a partir de las fases anteriores.
  6. Integración de nuevos comportamientos. Planificación de una experimentación activa en la vida real a partir de los nuevos pensamientos generados.
  7. Cierre. Revisión del aprendizaje y de las sensaciones que se han producido en cada fase.

Aplicando este proceso en las aulas, se destaca la importancia del principio de curso para definir la tarea primaria del grupo, la misión y los valores dentro del aula, los derechos, deberes, normas, acuerdos, compromisos, reglas y procedimientos que van a imperar durante el curso, establecer un contrato psicológico en el que los alumnos recojan las expectativas que tienen del profesor y a la inversa y plantear los objetivos concretos que se plantean.

El cambio fundamental que propone este libro es sin duda el cambio de rol del profesor en el aula. Se trata de transformarse en un docente-coach, que tiene una serie de características, que a modo de las tres actitudes rogerianas, pretenden conseguir que la relación con los alumnos les permita ser como un catalizador del proceso de aprendizaje. Estas actitudes son:

  • No saber. El profesor no es la fuente de conocimiento. Son los alumnos quienes generan el aprendizaje.
  • Aprender a escuchar.
  • No juzgar.
  • Recoger la emoción. Dar espacio a las emociones, para poder nombrarlas, normalizarlas y poder pensar en ellas.
  • No reaccionar. Dejar un espacio para la reflexión entre la emoción y la acción.
  • Re-encuadrar. Generar nuevas perspectivas y con ello nuevas posibilidades.

Recogiendo todo lo anterior y basándose ya más en el aprendizaje cooperativo y experiencial que en el coaching, las autoras proponen un modelo didáctico y metodológico que llaman eCed (emocional, cooperativo, experiencial y dinámico). En él nos presentan un trabajo por rincones de aprendizaje en el que hay seis espacios que hay que recorrer en algún momento del proceso (motiva, enfoca, digiere, recuerda, critica, experimenta).

En los últimos capítulos del libro dedican un espacio para hablar de cómo conseguir un ambiente positivo en el aula para facilitar el aprendizaje, el trabajo de procesos de coaching grupal, la resolución de conflictos y el trabajo con las familias.

Finalmente hay un anexo en el que se presentan diferentes fichas que se pueden utilizar en el aula como herramientas para aplicar la metodología que se ha presentado. También a lo largo del libro propone dinámicas concretas que se pueden aplicar con los alumnos.

Opinión: Este libro presenta una aplicación del coaching a la escuela, fundamentalmente en el papel del profesor que se transforma en docente-coach. Tal vez queda un poco más difusa su aplicación en los procesos que propone, ya que parece que se da poca importancia a definir bien las metas individuales y grupales de los alumnos y a reflexionar sobre las opciones y obstáculos que se encuentran para conseguirlas (fundamental todo ello en los procesos de coaching). En cualquier caso, lo que destaca y desde mi punto de vista es especialmente importante es que propone la introducción del aspecto emocional en las aulas, generar espacios para que los alumnos puedan nombrar y reflexionar acerca de sus emociones, sin juzgarlas. Aunque la metodología pueda ser más o menos cuestionable, lo que está claro es que puede ser un buen libro para motivar a los profesores para el cambio, que ha de empezar por ellos mismos, para conseguir que sus alumnos consigan aprendizajes significativos, ayudándoles a gestionar sus emociones y haciendo de sus aulas lugares privilegiados para una educación integral. También ofrece herramientas muy concretas que se pueden utilizar en el aula.

Desde el punto de vista del coaching emocional se echa de menos una tipología emocional y la conexión central para convertir las emociones en guía de conducta: la conexión entre emoción y la necesidad de cada persona. También el libro deberá ser completado con las herramientas adecuadas para la gestión emocional. Aunque todo esto quizá ya es demasiado para un solo libro que tiene el mérito fundamental de apuntar en el camino correcto: el de un profesor en un docente-coach e indicar las vías para ello.

Características eficaces del liderazgo en la escuela

Resumen: se listan 7 características que convierten a un profesor en líder hoy, especialmente en su aula y en general en su trabajo, dentro de una redefinición del liderazgo en la escuela. Se invita a un trabajo personal con ellas.

«Es la dirección de la escuela la que establece la diferencia entre mediocridad y excelencia». 15444452_sEsta frase, (sacada de Gerald L. Ubben y Lawrence W. Hughes, The principal: creative ledadership for effective schools), nos ha inspirado en ISIE para trabajar el liderazgo a partir de sus características eficaces e ineficaces y realizando un trabajo para convertir características ineficaces en otras eficaces que no se poseen en equipos concretos. Es decir se trata de un ejercicio que sirve de análisis, de toma de conciencia de cómo está un equipo concreto, aporta elementos para determinar cómo concibe el liderazgo y da indicaciones de hacia donde mejorar.

Empezamos en esta entrada por las características eficaces del profesor-líder hoy:

  1. Cree en sus alumnos, en su potencial, tiene la idea de que los alumnos son capaces de encontrar sus propias soluciones. Esta es la clave, el profesor no es quien realiza el proceso de aprendizaje, no es el protagonista, sino que el protagonista es el alumno y la confianza en que puede hacerlo es imprescindible. Desde este punto de vista el profesor es un entrenador, un coach de sus alumnos.
  2. El sólo les apoya, es humilde. No les resuelve las tareas, ni las dificultades, les ayuda a hacerlo por sí mismo. Por tanto no tiene ni que saberlo todo ni que tener todas las soluciones preparadas, es consciente de sus propios límites en el aprendizaje y desde ahí es desde donde apoya.
  3. Implica a sus alumnos en el aula como lugar de desarrollo. Sabe motivarles. El aula es la palestra, el gimnasio del aprendizaje. El profesor busca el modo que de que cada día encuentren motivación y dónde recargar las pilas de la ilusión por aprender.
  4. Tiene destrezas de comunicación, sabe escuchar de verdad sin salirse del marco de referencia del alumno. Sabe escuchar al alumno detectando a la vez sus propios sentimientos, de modo que no actúa por simpatías o antipatías, sino que genera una empatía real.
  5. Detecta las necesidades de sus alumnos, y atiende cómo se sienten y qué les mueve. Es decir, el docente tiene habilidades y se ha formado en educación emocional y tiene capacidades de gestión emocional, sabe gestionar los estados emocionales y no trata de tranquilizarlos y eliminarlos cuando se hacen agudos en momentos clave. Afronta tanto los miedos, como los enfados y los estados de tristeza de sus alumnos.
  6. Predica con el ejemplo y es íntegro y honesto. Sabe ser él mismo. Vive la autenticidad. Es decir, no solo es sincero, porque la sinceridad puede tener esquinas cortantes si no se ha depurado de las propias insatisfacciones o pequeños o grandes fracasos, sino que tiene conciencia de que está sintiendo en el momento en que habla de modo que su propio estado emocional no se mezcle con las indicaciones. También en los momentos que considere oportuno comunica esos sentimientos personales que están activos e interactuando. Es decir, es primero honesto, sabe lo que siente, y luego sincero: dice lo que siente y piensa realmente.

a)      Se trata de que como docente revises tus propias habilidades y actitudes de una forma honesta y decidas sobre cada una de esas características. Cuál posees y cuál no. Y hagas tu propia lista de características eficaces.

b)      Si hay alguna característica que te parece que no aparece en la lista y la posees, ponla en tu lista y también en un comentario para mí.

c)       Espera a leer la siguiente entrada sobre las características ineficaces.

Los programas USA de Educación Emocional: ¿qué se busca?

Existe una guía, CASEL GUIDE 2013, elaborada con el apoyo por dos fundaciones, que 6125023_srealiza anualmente un estudio de los programas de educación emocional vigentes en las escuelas USA. Para todos los centros que quieran implementar un Programa de Educación Emocional contiene indicaciones valiosas sobre las condiciones que deben cumplir esos programas.

Por ejemplo en el modo en que el programa es implementado la guía indica 3 requisitos:

  1. Que la Educación emocional llegue al aula
  2. Que el Programa de Educación Emocional se halle integrado en la programación curricular de aula
  1. Que contenga los modos prácticos para que los docentes adquieran Competencia Emocional práctica.

El objetivo del programa es el promover  las competencias emocionales en los alumnos. Utiliza para ello el desarrollo de competencias realizado por Salovey y Mayer, que divide estas en cinco áreas, a las que añade una insistencia en el cambio en las actitudes y creencias:

1) promover en los estudiantes:

–      Autoconocimiento emocional,

–      Autogestión emocional,

–      Conciencia social,

–      Gestión de las relaciones,

–      Y habilidades para una toma de decisiones responsable;

(2) Mejorar las actitudes y creencias de los estudiantes sobre si mismos, los demás y la escuela.

Sin embargo querría hacer el énfasis en qué resultados indica la Guía como indicativos de un buen Programa de Educación Emocional. Resultados no son exactamente objetivos, se trata de aquellos indicadores que mejoran con el programa, aunque no formen parte de modo directo de los contenidos de este. Según la Guía esos resultados son:

  1. Conducta social positiva
  2. Disminución de los problemas de conducta
  3. Menor nivel de conflicto emocional
  1. Éxito académico

La primera observación, idea en la que ISIE coincide plenamente, es que el programa no va dirigido sencillamente a incrementar el éxito académico, aunque se constate efectivamente una mejora en este. Esto quiere decir que la Educación Emocional no es sencillamente una herramienta que se emplea como instrumento para mejora lo que sería en realidad, de un modo reductivo, la finalidad de la escuela: el éxito académico. No es así, la Educación Emocional responde a una idea mucho más amplia, en realidad una idea global de lo que es el ser humano y este evidentemente no se puede resumir en su éxito académico.

La segunda observación es que la guía hace una definición en negativo de esos resultados. Esto proviene de que muchos de esos programas se han desarrollado en USA para lidiar precisamente con problemas de conflictos de relaciones, incluyendo violencia, en la escuela, carencias de inserción social, etc. Sin embargo a mí me parecería más oportuna una definición en positivo de esos resultados. Como por ejemplo, sin tratar de ser exhaustivo,: mejora de las relaciones, de la capacidad de trabajo en equipo, de la integración con los iguales y con la sociedad, mejora de las capacidades de comunicación y de expresión de las propias opiniones y sentimientos, incremento de la autoestima, respeto por los demás, etc. Esto para los alumnos y para los profesores: herramientas eficaces para una educación inclusiva, mejora del manejo de las situaciones de aula, y de la relación individual, énfasis en el bienestar del profesor como elemento clave, etc.

Desde nuestro punto de vista, sin perder la idea central de que el alumno es el objetivo central de la educación, hace falta un mayor énfasis en el profesor como instrumento clave para ese objetivo. Para la Educación Emocional, tal como la practica ISIE, el profesor es el principal instrumento y por ello pone un énfasis especial en cuidar ese instrumento y su bienestar.